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sábado, 22 de noviembre de 2014

10 hábitos que te roban felicidad

1. Concentrarte en la vida de otros y no en la tuya.

No te conformes con la las historias de éxito de otros y como las cosas se han dado para ellos, olvidando las tuyas. Tienes todo lo que necesitas para convertirte en todo lo que eres capaz de ser. Los cambios más asombrosos ocurren cuando decides tomar el control. Esto significa “consumir menos, crear más”. Significa negarse a dejar que otros piensen, hablen y decidan por ti. Significa aprender a respetar y hacer uso de tus propias ideas para vivir tu vida.


Mantén tus mejores deseos y tus metas más grandes cerca de tu corazón y dedícales tiempo cada día. Si verdaderamente te ocupas de las cosas que haces y trabajas diligentemente en ellas, no habrá casi nada que no puedas lograr.

2. Esperar por el momento perfecto.


No caigas en el mito del momento perfecto. Los momentos no son perfectos, Son lo que tu quieres que sean. Mucha gente espera a que los astros se alineen para hacer lo que tienen que hacer. El momento perfecto, la oportunidad precisa…etc. ¡Despierta! Estos estados de perfección son mitos. NO EXISTEN.

Tu habilidad de crecer a tu máximo potencial está directamente relacionada a tu voluntad de actuar ante la imperfección. Serás exitoso si en vez de buscar el momento perfecto, aprendes a ver y a usar las adversidades de la vida a tu favor.

3. Trabajar sólo por la paga.

Trabajar sin interés es agobiante. Incluso si eres apasionado en lo que se refiere a tu trabajo, debes estar, al menos, interesado en ello. Cuando creas un estilo de vida en el cual tu trabajo es algo con lo que batallas diariamente para pagar tus cuentas. Terminarás desperdiciando toda tu vida queriendo que fuera como la de alguien más.

Piensa acerca de eso. Esta es tu vida; tu trabajo ocupa un gran porcentaje de ella. No se trata del dinero; se trata de ti. Ignora especialmente cuando la gente dice: “No dejes que tu trabajo te defina”. Medítalo y revierte este mensaje de la siguiente manera: “Haré el trabajo que me define”.

El interés en tu trabajo mejora la calidad de tu rendimiento y suma felicidad a tu mente. No lo limites todo a un cheque.

4. Albergar sentimientos de odio.

Como Martin Luther King Jr. dijo: “La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, solo la luz puede
hacerlo. El odio no puede expulsar al odio; sólo el amor puede hacerlo” Cuando guardamos sentimientos de odio, eventualmente se pierde lo mejor de nosotros. Toma el control de nosotros, y en un punto nos olvidamos el motivo del odio y a quién va dirigido este odio. Luego, naturalmente, esos sentimientos de odio se vuelven contra nosotros mismos.

Todo y todos a quienes odias ocupan un espacio permanente en tu cabeza y corazón. Así es que, si quieres eliminar algo o a alguien de tu mente, no odies. En vez de eso, desconéctate, sigue adelante y no mires atrás.

5. Aferrarse a los miedos y preocupaciones.

Algún día cuando mires hacia atrás, te darás cuenta que prácticamente ninguna de tus preocupaciones
y ansiedades llegaron a buen termino. Por lo tanto es mejor darse cuenta de eso ahora.

Cuando analizas un par de años atrás, ¿Cuántas oportunidades de felicidad desperdiciaste por la preocupación o la negatividad? Aunque no hay nada que puedas hacer para remediar lo pasado, hay muchas cosas que puedes hacer por las oportunidades futuras.

6. Fijarse demasiado en las dificultades.

Un mal día es sólo un mal día. Los tiempos de adversidad inevitablemente afectarán las condiciones en las que vives y trabajas; sin embargo, no permitas que afecten quien eres y en que estás enfocado.

Todos los días tiene nuevas lecciones y nuevas posibilidades. Siempre hay una manera de dar un paso adelante en el camino que escogiste. Hay sucesos que pueden ser terribles e inevitables, pero siempre tienes una opción.

7. Buscar constantemente alegría momentánea.

Hay dos variaciones de la alegría en la vida. La pasajera y la que perdura. La del tipo pasajera se
fundamenta en instantes de bienestar material, mientras que la duradera se logra con el crecimiento gradual de la mente. De buenas a primeras resulta difícil distinguir la una de la otra, pero con el tiempo se hace obvio que la última es superior.

La felicidad duradera se sostiene a través de los altos y bajos de la vida, a través de ellos tu mente se mantiene confiada y en paz. Por otro lado, cuando las variaciones de la vida te afectan demasiado, ni el más elaborado confort físico te dará felicidad por mucho tiempo.

8. Tratar de lograr grandes cambios de una sola vez.

Si quieres lograr un cambio en el mundo, comienza tu entorno más cercano. Hacer una gran
diferencia de una vez, es prácticamente imposible, y el proceso de intentarlo es extremadamente estresante. En cambio, lograr una diferencia en un par de vidas, es absolutamente posible e incluso fácil. Solo debes concentrarte en una persona a la vez y comienza con los más cercanos.

Si quieres hacer cambiar de opinión o de humor a alguien, a veces, como primer paso tienes que realizar ese cambio en la gente que rodea a esa persona. Por ejemplo, si haces a una persona reír, su risa podría hacer reír a otros.

9. Aferrarte a alguien que te hace daño.

A veces tienes que alejarte de ciertas personas, no porque no te interesen, sino porque a ellos no les interesas. Cuando alguien te hace daño una y otra vez, acepta el hecho de que no se preocupa por ti. No es algo fácil de asumir, pero debes hacerlo. No desperdicies otro segundo de tu tiempo tratando de impresionarlos o probarles algo.

10. Darle demasiada importancia al atractivo físico.

Enamorarte locamente de alguien simplemente por su aspecto físico es como elegir tu comida favorita basada en el color en vez del sabor. No tiene sentido. Son esas características innatas, invisibles e incalculables que crean una atracción duradera.


jueves, 29 de noviembre de 2012

"No te pude retener"




No te pude retener... 

Malú & Vanesa Martín




Nos quedó irnos de viaje, 
compartir locuras nuevas... 
Nos quedó aquel tatuaje 
de tus manos en mis piernas... 
Nos faltaron desayunos, 
y caricias en la mesa... 
Te faltó mirarme a solas, 
y pedirme que volviera... 
No te pude retener, 
entre tanta multitud... 
Tu cuerpo queria mas vivir, 
y yo vivir en ti, sin más... 
No te pude retener, 
entre tanta multitud... 
Tu cuerpo queria mas vivir 
y yo vivir en ti, sin más... 
Nos quedó un par de canciones 
que bailar sin mas verguenza... 
Nos sobraban tentaciones 
y dejarnos de apariencias... 
Nos faltaba el compromiso, 
nos quemaba la impaciencia... 
De buscarnos sin permiso, 
anda y vístete, 
que ya no llegas... 
No te pude retener, 
entre tanta multitud 
tu cuerpo quería mas vivir 
y yo vivir en ti, sin mas..





miércoles, 27 de junio de 2012

Dar, compartir, regalar...


En realidad, soy transparente.
Descubrirías que me gustan los pequeños detalles, si te hubieras fijado en que jamás tuve las manos grandes. Y si abrieras el primer cajón de mi escritorio, entenderías todas aquellas cosas que quedaron por decir, e incluso si te hubieras atrevido a abrir el armario de la cocina, sabrías que me encantan las galletas. Puede que si cogieras mi reproductor de música, entendieras la banda sonora de mi vida, e incluso es probable que si un día miraras la papelera de mi habitación, te asustaras al ver todos los gritos que he callado. Llega hasta mi parque, siéntate en mi banco, comparte un helado y sabrás las mil cosas que nunca me atreví a contarte. Coge mis poesías, y entenderás que siempre hablan de mí, incluso cuando a ti te parecen tan solo garabatos de locura. Pon el ojo en mi cámara y mira el mundo a mi manera, puede que así comprendas todos mis miedos. Ve, coge mi álbum de fotos y sabrás de qué hablo, cuando digo que no podría vivir sin mis recuerdos. Pasa el dedo por mis uñas, así quizás entiendas que soy frágil y me consumen los nervios, o simplemente cierra los ojos, pon las manos en mis mejillas y sabrás si la vergüenza ha desaparecido. Pero si quieres, olvídate de todo lo demás, y mírame a los ojos. Y verás en esos, en los que tantas veces te has sumergido, que no siempre se trata de recibir, y tampoco de dar. Que es en compartir, donde está lo mágico... En ver un paisaje y compartir hasta el oxígeno que se respira... en regalar miradas que son cómplices a cada segundo... en buscar ese paseo, que se siente y se comparte. 
Coge tu sonrisa, y no me la regales. Busca el momento para compartirla conmigo. No hagas esfuerzos extra. No busques tiempo donde no lo hay. No arriesgues más de lo imprescindible. Comparte lo poco que puedas. Porque es en ese esfuerzo de más, en ese riesgo innecesario, en ese cansancio añadido por donde se resquebrajará, por ese resquicio por el que se puede escapar lo inestable. Y cuando esté lejos, será imposible que este río, salvaje por naturaleza, vuelva a su cauce.

miércoles, 20 de junio de 2012

33 again

Soy pequeñita, pero tengo un aeropuerto lo suficientemente grande para dejar aterrizar cada una de tus sonrisas, y no tengo miedo, no tengo miedo a los kilómetros de distancia, ni a los milímetros que separan nuestras bocas antes de perder el control. Quizás solo se trata de buscar un poco de calor en una ciudad que tirita de frío, de poner los sueños por encima de la luna, es más que deseo, más que que mis sábanas te echen de menos esta noche, es la persona perfecta en el momento adecuado, una explicación complicada apta para corazones excesivamente felices. No sé si lo entiendes, pero cierra los ojos, y piensa un poco en mi. Es ese abrazo que llega justo en el momento, las palabras adecuadas en el segundo insospechado, los besos inocentes que llegan por sorpresa y te hacen subir a una montaña rusa de volteretas en el estómago.
Es ser conscientes de que es difícil, de que hay muchas heridas sin cerrar, corazones cicatrizando poco a poco. No es una crisis, es un estado de meseta en esta vorágine que vivimos. No es enfriamiento, es pararse a pensar, darse cuenta de que se está forjando y que ya sí que no se puede echar a correr. Es sentir que hay futuro, que te llama, que te hace pensar, buscar la manera y encontrarla.
Quiero volar, viajar, correr, saltar y gritar si es contigo. Ver espigones, faros, amaneceres y atardeceres, quiero leerte poesía y responder a tus dudas a cada segundo, enseñarte lo poco que se y perderme conduciendo... Quiero ver la Alhambra y la Giralda a la luz de tu sonrisa... colorear el horizonte con el reflejo de tu mirada y cambiar tus lágrimas por lacasitos. ¿y si paro el tiempo? ¿lo detengo ahora mismo? Antes de que ese número, que adorna mi mano y la tuya, surja de nuevo y llene de asfalto dos corazones que de lo único que pueden colapsarse es de amor.

jueves, 31 de mayo de 2012

Try again tomorrow



"Courage does not always roar. Sometimes courage is the quiet voice at the end of the day saying, 'I will try again tomorrow."
Y es que en la vida hay dos tipos de personas: Las que le tienen miedo a todo y no le quitan el plastiquito a la pantalla del móvil por si se raya, y yo era de esas. Y luego están las que sí que se lo quitan, y se les raya, en el bolso, con las llaves, con lo que sea....y a veces, se les olvida hasta el PIN! Y no pasa nada!
Pues sí, yo antes era una miedica. De las del plastiquito antirayazos, de las de por si acaso, de las de que no me vayan a pillar.
Pero cuando te enamoras, tienes que perder ese miedo. Porque lo fácil es estar con mil tíos, pero lo difícil es enamorarse... sentir que alguien roza tu mano con sus dedos o te besa  y se te pone el estómago como cuando bajas del látigo. Pues en eso, tu ganas. Ya has ganado. Y te has llevado el plastiquito, lo has arrojado al suelo y lo has pisoteado. Y ando deshaciendome del miedo; porque a lo único que tengo miedo es a que te separes algún día de mi.

domingo, 8 de abril de 2012

El regalo más grande...

He recibido muchos regalos en todos estos años, pero no hace tanto que me han hecho el regalo más grande, el más bonito, el más especial y el más sorprendente.
Me han regalado la felicidad. ¿Qué es eso? Pues es indescriptible. Es un sentimiento, una forma de ser y estar, es un no poder dejar de sonreir aún cuando lo deseas, es sentir algo en tu estómago que te ayuda a continuar y que te hace olvidar los pasos que dejas en el camino y los obstáculos que sorteas.
Probablemente, te preguntes que cómo se consigue esa felicidad. Bueno, voy a intentar darte algunas pistas de lo que a mí me han ido regalando poco a poco.
Canciones; pero no cualquiera. Canciones especiales, de las que puedes cantar a viva voz sin que te de vergüenza. De esas que puedes bailar mientras conduces, que te hacen reir, llorar, emocionarte y que te llenan el alma a través de los oídos. 
Miradas; llenas de calor, de emoción, de cariño, de esas que tienen colores, a veces son color avellana. Son miradas breves, incluso tímidas, que nunca sabes a dónde te van a llevar. Esas miradas, te atraviesan el alma; son capaces de llegar a tí. Me encanta esa forma de mirar, al despertar, por la mañana, cuando puedes leer tanto en esas dos pupilas que se clavan en tus ojos.
Sonrisas! En los mejores y en los peores momentos. Sonrisas a todas horas. Tantas que tienes agujetas en las mejillas. Creo que de tanto sonreir me van a salir más arrugas! Sonreir y reir en momentos que no esperabas, en esos momentos en los que nunca habías reído. Es genial poder hacer eso y es aún mejor, darte cuenta de que no dejas de reir cuando ciertas personas te rodean.
Atardeceres. Al menos dos de ellos inolvidables. Atardeceres que nunca olvidaré. Conversaciones increíbles mirando como el sol se esconde y sintiendo como a tí te encantaría esconderte de la misma manera para poder ser tú misma. Atardeceres donde hay faros que hablan, que suspiran, que se sinceran al máximo y sonríen.
Paseos. No importa el lugar. Siempre me ha gustado caminar, desde que era pequeña. Me encanta andar hasta que me canso y luego pararme, sentarme en algún sitio precioso y, con mucha seguridad, alto donde me de algo de vértigo (a mí también me daban miedo las alturas antes) y pararme a pensar. Me encanta pasear por la playa. Subirme a los espigones, escalar piedras para buscar el crepúsculo imposible. Y una vez arriba, sonreir, abrazar, arriesgarme o simplemente pensar.
Ahí van algunos de los trucos... Tengo más pero no todos se pueden ni se deben compartir. Hay uno mágico, pequeño, dorado, gracioso, arriesgado, atrevido, increíble, indescriptible, insustituible, imponente, impresionante, inimitable y oculto, que nunca podré desvelar. ;)

domingo, 25 de marzo de 2012

I will try again tomorrow...

Es raro que me rinda... casi nunca abandono algo a no ser que vea que no hay salida. No me gusta que me obliguen a dejar de hacer algo que me gusta o que quiero. El viernes pensé que era una de esas ocasiones en las que iba a tener que abandonar.Bajé la mirada y metí el ánimo bajo tierra, no podía pasarme de nuevo...
Bueno... parece que no era para tanto... que ese miedo se redujo un poco después. Que era más una sensación que una realidad y ahora vuelve a ser lo que era.
No me gustó esa sensación de vacío, de ver que todo por lo que llevaba un tiempo luchando se iba a terminar... es arriesgado, lo se. Nunca nada en mi vida fue fácil. Y una vez más lo he complicado al máximo, lo he hecho casi imposible, pero aún así está funcionando por el momento. No se quién mueve los hilos de mi marioneta, pero cada día que pasa me pone más a prueba, me tienta, me obliga a tomar riesgos que no quiero tomar, que mi razón dice que no debe ser... que yo misma, se que no debe ser... 
Por ahora, voy a seguir "trying again tomorrow" hasta que los frenos y los muros me impidan continuar mi camino...no le voy a poner fecha de caducidad al igual que nadie pensó ponerle puertas al mar... El mar... allí puede que encuentre esa vía de escape que ahora mismo se hace tan necesaria... ser feliz... estar feliz... tan feliz que duela... a veces, siento que me duele la cara de sonreir y no saber parar. Que, por fin, me han vuelto a arrancar esa sonrisa de niña pequeña, de la misma que sonreía con un caramelo o un juguete...y no quiero que desaparezca... me siento bien; mejor, estoy bien... soy feliz, quiero seguir estándolo... Please, try again tomorrow!:)

domingo, 18 de marzo de 2012

Cometas por el cielo...

Quédate esta fría madrugada,
quédate hasta que la luz del alba
muestre mi corazón
y enredado en la alambrada de tu voz,
que me ha robado el alma

Quédate conmigo y mi suspiro será
el único testigo que se vestirá de fiesta
Quédate conmigo en esta noche abisal
porque sólo tú, tú me puedes enseñar

A volar, cometas por el cielo,
como el sol, como el mar

Quédate y desnudemos nuestras dudas
de una vez, siempre fuimos dos lunas

Quédate conmigo y mi suspiro será
el único testigo que se vestirá de fiesta
Quédate conmigo en esta noche abisal
porque sólo tú, tú me puedes enseñar

A volar, cometas por el cielo,
como el sol, como el mar

Y dibujar mi nombre sobre el suelo
como el sol, como el mar

martes, 13 de marzo de 2012

Callejones sin salidas, por donde el alma revienta

Las emociones golpean con contundencia,como fuertes gotas de lluvia que arañan los cristales de habitaciones envueltas en claroscuros primaverales.
Recuperamos antiguas percepciones, sensaciones, que diluidas entre los rincones de oscuros callejones, se han convertido en sentimientos a la intemperie, cubiertos de papeles y cartones, que no protegen del frío y la humedad, el paisaje interior del corazón.
Ha sido mágico y arriesgado. Muy arriesgado. Esquinas, rincones, penumbras y sombras para ocultar un secreto que el corazón clama a voces. Hay consecuencias visibles, marcas imborrables y lesiones que señalan el rastro y el camino. Es un compromiso no escrito, un pacto tácito de sentimientos que no pueden desaparecer. Es ser y estar, es compartir sin miedo, por fin. Es algo merecido y esperado desesperadamente; es buscar y encontrar. Es ser experto de lo desconocido, maestro de lo imposible. Por fin...


miércoles, 7 de marzo de 2012

Sin frenos...

 
Tan sencillo, que hay momentos en
Que adrede lo complico
Por cruzarme un poco mas en tu camino

domingo, 5 de febrero de 2012

Secretos a voces...

Tengo claro, clarísimo, que no era nuestro momento, y no sé si volveremos a tener alguno, pero desde luego, las circunstancias de un pasado, lejano pero doloroso, han pesado más que todo lo que pudiese haber en un presente. Eran tan fuertes, que arrastraban tras de si cualquier posibilidad por pequeña o enorme que fuese de que todo saliese a flote. Si hubiese sido nuestro momento, hubiésemos sido tan fuertes, que nos hubiésemos convertido en invencibles.

Volver a lo de antes sería una locura, pero es que estar así, también lo es. Sé que es bueno un margen de tiempo, que si las cosas se queman es necesario que vuelvan a oxigenarse, a coger fuerzas y que en ese periodo, las bases o se asienten o se rompan definitivamente. Y de la misma manera, sería una completa y absurda locura, afirmar que ya no es nadie en mi vida... Claro que no he sido capaz de mantenerme al margen, de no hacer nada... no puedo, me consume su ausencia y me descolocan los rumores que hay alrededor.

Ha vuelto a coger uno de esos disfraces que tanto le gustan y que en los últimos meses, eran sus mejores aliados. Sonríe, vive, disfruta... pero su cara no me transmite sinceridad. Su sonrisa no es limpia, y lo sé, porque he conocido muchas de esas, son transparentes al 100%, van unidas a la viveza de sus ojos, son como un pack... su cara se ilumina, por eso sé que las de ahora no son más que un mero reflejo de lo que quiere aparentar. No veo el brillo en sus ojos, ni la ausencia de necesitar gritarle nada al mundo, solamente grita cuando necesita escapar de ese maldito círculo en el que se autoencierra, y ahora grita, y demasiado... Y aunque no quiero oirlo, esas voces llegan a donde yo estoy. Se que no está bien (... yo tampoco) y que lo que ha escondido estos meses es sólo otra de las máscaras que se han forjado en los últimos años. 
Nunca he sabido como explicarlo, y es que no necesito que una mirada sea mutua para saber como está... creo que esto ya lo he contado alguna vez, pero continúa pasándome... Es como si tuviese un sexto o séptimo sentido y algo me lleve a pensar, percibir que no está como aparenta. Sí, le he observado, cada día lo hago, no puedo evitarlo, a pesar de que soy consciente, de que así es imposible que el tiempo actúe y cure, pero necesito tener cada día mi dosis de, al menos, saber que "está bien" y no sentir la responsabilidad que me oprime ahora mismo.
En estos meses he pensado mucho en ese "tiempo". Ahora mismo, me está viniendo bien a pesar de lo que se pueda deducir. También me ha hecho darme cuenta de que soy una estupenda actriz. He conseguido actuar a la perfección, casi nadie se ha dado cuenta, de que me ha fracturado el alma su actitud. Que ésto ha hecho que algunos de los que consideraba mis amigos me traicionen para ganar "puntos". Aún así, no me he quitado la sonrisa... he actuado.
Últimamente, soy una buena actriz de reparto. Puedo esconder lo que siento y que nadie lo note. Puedo reprimir un abrazo, esquivar una mirada o dejar que mi mano huya sólo para que no lo descubran. Sí, me importa lo que piensen los demás. Me preocupa que me etiqueten, que me vean débil o que sepan que lo que se ve es una capa más para protegerme y esconderme cuando estoy asustada.
Me gustaría dejar de actuar por un minuto. Haber hecho lo que sentía. Poder abrazar sin miedo. Hablar sin vergüenza. Dejarme querer un poquito. Me hubiera encantado poder pedir ayer un abrazo, infinito y cargado de sentimiento. Pero no pude; como siempre, huí. Ahora es mi secreto a voces. No me gusta el teatro ni quiero ser actriz.

viernes, 3 de febrero de 2012

Tomar decisiones

Es difícil tomar decisiones y aún mas difícil tomar la correcta. A veces te planteas tirar la toalla y olvidarte de todo, centrarte en lo importante y empezar de nuevo, punto y aparte, otra página en blanco. En eso, soy una auténtica experta. Otras veces en cambio te centras en el presente, miras al futuro que puede que llegue y arriesgas. Todo esto depende de la capacidad de las personas, no todo es un quien no arriesga no gana, es una posible caída o un posible deseo cumplido. 
En realidad todos somos un poco cobardes a la hora de dar un cambio, nos da miedo eso de verlo todo desde otro punto, de que algo cambie. Y aunque a veces decidas no decidir… solo te queda esperar lo inesperado, que siempre es lo mas difícil de esperar.
Llega un momento en nuestra vida en la que nos damos cuenta de que ya hemos crecido, que ya no somos unos críos y que es hora de empezar a tomar decisiones.  
Hoy mismo, me han llamado para consultarme 3 cosas de trabajo sobre las que teníamos que decidir y he dudado un minuto. A veces, no siempre aciertas o no siempre estás preparado para asumir las consecuencias de una decisión errónea.
Las decisiones pueden marcar un momento, una persona, una vida, una pareja...incluso algunas decisiones pueden llegar a marcar una personalidad. Es difícil decidir, pero también lo es no decidirse, el miedo está ahí, porque te puedes equivocar, puedes no hacer lo correcto y con ello tirar media vida por la borda y no exagero, por que, si, una decision, por muy insignificante que parezca, por muy intrascendente que sea, se puede convertir en algo que no tenga vuelta atrás.
A lo largo de estos últimos meses, he tomado muchísimas decisiones. De esas que afectan al trabajo, a tu familia, a tu tiempo y también, de esas que afectan y cambian tu personalidad. 
El viernes pasado tomé una decisión, hoy se que fue errónea y ando intentando arreglarlo. Ayer tomé otra, tenía que elegir entre decir cómo me sentía o callarme, aún no se si me equivoqué y tendrá unas consecuencias que no quiero ver.
En breve, tendré que decididir en cuanto a mi futuro laboral, y realmente, no se si estoy preparada (o si quiero) tener que tomar esas decisiones. Después de 25 primaveras, aún me da miedo decidir...

miércoles, 25 de enero de 2012

Contra Jaime Gil de Biedma


Hoy me apetecía compartir uno de mis poemas favoritos...:


Contra Jaime Gil de Biedma

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación -y ya es decir-,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
 
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
-seguro de gustar- es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.

Si no fueses tan puta!
Y si yo no supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,   
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!

lunes, 23 de enero de 2012

Aprender a respirar

Tranquilidad... que sensación única. Quizás por eso sea tan difícil conseguirla. La rutina y los problemas diarios han mantenido mi cabeza tan ocupada que no he tenido tiempo de respirar. Hace algunos segundos me puse a pensar en cómo he hecho para vivir sin respiración y aún no encuentro una respuesta lógica. Recuerdo aquel día - hace unos meses, quizás - cuando decidí tomar valor, contener el aire y salir al mundo a destruir demonios. Y pasaron varios días...y semanas...y hace poco me di cuenta que no estaba respirando aún. Fue desesperante la sensación que viví al entender que el oxígeno no estaba entrando a mi organismo desde hacía tanto tiempo ni dando frescura a mis ideas.
Me costó mucho pero con esfuerzo, y muchas conversaciones-viernes tras viernes, de noche- pude exhalar todo el aire que había contenido. Fue como despertar de un largo sueño. Fue entonces cuando comprendí que no había estado viviendo, sino sobreviviendo. Hace poco en la calle encontré un folleto que me llamó demasiado la atención, era acerca de un curso impartido por un grupo de docentes que enseñan técnicas para aprender a respirar. Extraño, ¿no? Cualquiera podría asegurar que respirar es el proceso indispensable para vivir y por tal motivo, quienes estamos vivos, sabemos respirar. Lamento contradecir esta afirmación, pero yo misma puedo dar fe de que eso es incorrecto. Estoy pensando en apuntarme a ese curso, porque necesito clases extras...

domingo, 22 de enero de 2012

Plain English

I've spent the whole weekend working hard at school. Most of my students have gone through an examination process and I was supposed to be there  just giving support. It hasn't been so bad, I've talked a lot with my colleagues and I've had plenty of time to think about any single aspect of my present situation.
I've realised how lucky I'm by the fact of being surrounded by such a great amount of amazing, unbelievably caring people. Some of them have spent the weekend with me and some others have more or less been around, either through the Internet or by mob connection.
Actually, my dearest sister (I've got one right now) has helped me with understanding how friendship can go beyond any obstacle. She's taught  me more than many people who have always been there, have done. She's being all around every second, 24 hours a day, 7 days a week ,  across 33 km. for 8 unforgettable months. 
In practice, she's always there; she doesn't care about being tired, being late, sleeping less or just putting up with me for million and million of seconds. She can't imagine the importance she's got now. Today I feel terrible 'cos she underestimated herself for a while and I could't stand it. I think she deserves to be valued because of herself and to stare at her own image at the mirror for a second and discover what is hidden under. 
Possibly, it'd be a great idea to project on herself what we can see from the outside so that she could believe that, under all the layers she's been creating across time, threre is an enormous heart, a powerful mind and an even better ability to put in someone's shoes with just giving a look at anyone. 
I just wanna leave this here. Just a remark of someone who deserves to be mentioned, valued, estimated and met at any time anywhere.  Thanks, sis ;)



“You cannot teach a man anything; you can only help him discover it in himself.”

domingo, 15 de enero de 2012

Peace of the glancing dancing waves

Hace ya casi cinco años que volví de Escocia; cuando estuve allí, visité miles de lugares diferentes y cada uno, más pintoresco. En una de mis visitas a las Highlands, pude disfrutar de la isla de Iona, una pequeña isla, perteneciente al grupo de islas de las Hébridas interiores y situada junto a la Isla de Mull. Este sitio es famoso por sus paisajes, quietud y tranquilidad. De hecho su fama viene dada por motivos religiosos con orígenes ancestrales, por la visita y estancia de St. Columba, fundador y transmisor de la religión católica en Escocia. Cuando me bajé de una de las lanchas que te llevan allí, lo primero que se divisaba era la abadía. Esta construcción es la mayor atracción de la isla, reconstruida totalmente por sacerdotes de todas las religiones, año tras año y parte tras parte ... Y precisamente eso es lo curioso. Esta abadía está al servicio de cualquier religión, de cualquier parte del mundo que la requiera, una especie de naciones unidas de las religiones.
En esta abadía, te podías sentar y reflexionar. Creo que allí fue una de las primeras veces en las que pude escuchar el silencio de verdad; ese que te lleva a buscar la paz interior. Ese silencio, que fruto de la transcendencia, te guía a la búsqueda de tu "yo" interior. 
Hace mucho tiempo que llevo buscando esa paz de Iona. Ojalá hubiera podido traerme algo de su aire, de su agua, de las olas y de los acantilados de la "Isla del Silencio" y haberlo abierto aquí, en cualquier despacho o habitación para que todo se inundara de la paz y tranquilidad que a veces necesito.
Esta mañana he estado a punto de hacer otra locura. Otra insensatez fruto de mi impulsividad y de mi falta de confianza en mí misma; he buscado un punto de apoyo para no perder el norte y no lo he encontrado así que, cada día, soy más consciente de que necesito ese sosiego y esa paz que pude conseguir una vez.
Si cierro los ojos tengo miedo de que todo se desorganice y mi vida se "desamueble" de nuevo, así que no descanso y no permito que nada cambie. Sufro un miedo constante a perder lo que tanto esfuerzo me ha costado conseguir y lo que es peor, me asusta saber que, una vez más, puedo llegar a perder a esas personas que tanto me importan. 
Esta semana, lo he vuelto a sentir, he podido ver que, aunque todo siempre parece perfecto, esa remota posibilidad de lejanía, de que todo cambie de nuevo, de perder a quienes quiero ; es algo que puede llegar a ocurrir aunque me aseguran que no ocurrirá. Reconozco mi torpeza a la hora de "cuidar" y "atesorar" a los números vips de mi vida y espero que, con el paso del tiempo, no tenga que realizar la llamada indeseada a Vodafone para cambiar de número VIP y es algo, que por ahora, no quiero que suceda así que me asusto y no se qué camino tomar. No se si quedarme o irme, si alejarme, salir corriendo o seguir ahí y esa sensación de no saber en qué grado te estás equivocando o no, me hace alejarme de esa tranquilidad que nunca llego a tener.

If possible, I would die for going back to the place where I could listen to the peace of the glacing dancing waves...