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sábado, 22 de noviembre de 2014

10 hábitos que te roban felicidad

1. Concentrarte en la vida de otros y no en la tuya.

No te conformes con la las historias de éxito de otros y como las cosas se han dado para ellos, olvidando las tuyas. Tienes todo lo que necesitas para convertirte en todo lo que eres capaz de ser. Los cambios más asombrosos ocurren cuando decides tomar el control. Esto significa “consumir menos, crear más”. Significa negarse a dejar que otros piensen, hablen y decidan por ti. Significa aprender a respetar y hacer uso de tus propias ideas para vivir tu vida.


Mantén tus mejores deseos y tus metas más grandes cerca de tu corazón y dedícales tiempo cada día. Si verdaderamente te ocupas de las cosas que haces y trabajas diligentemente en ellas, no habrá casi nada que no puedas lograr.

2. Esperar por el momento perfecto.


No caigas en el mito del momento perfecto. Los momentos no son perfectos, Son lo que tu quieres que sean. Mucha gente espera a que los astros se alineen para hacer lo que tienen que hacer. El momento perfecto, la oportunidad precisa…etc. ¡Despierta! Estos estados de perfección son mitos. NO EXISTEN.

Tu habilidad de crecer a tu máximo potencial está directamente relacionada a tu voluntad de actuar ante la imperfección. Serás exitoso si en vez de buscar el momento perfecto, aprendes a ver y a usar las adversidades de la vida a tu favor.

3. Trabajar sólo por la paga.

Trabajar sin interés es agobiante. Incluso si eres apasionado en lo que se refiere a tu trabajo, debes estar, al menos, interesado en ello. Cuando creas un estilo de vida en el cual tu trabajo es algo con lo que batallas diariamente para pagar tus cuentas. Terminarás desperdiciando toda tu vida queriendo que fuera como la de alguien más.

Piensa acerca de eso. Esta es tu vida; tu trabajo ocupa un gran porcentaje de ella. No se trata del dinero; se trata de ti. Ignora especialmente cuando la gente dice: “No dejes que tu trabajo te defina”. Medítalo y revierte este mensaje de la siguiente manera: “Haré el trabajo que me define”.

El interés en tu trabajo mejora la calidad de tu rendimiento y suma felicidad a tu mente. No lo limites todo a un cheque.

4. Albergar sentimientos de odio.

Como Martin Luther King Jr. dijo: “La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, solo la luz puede
hacerlo. El odio no puede expulsar al odio; sólo el amor puede hacerlo” Cuando guardamos sentimientos de odio, eventualmente se pierde lo mejor de nosotros. Toma el control de nosotros, y en un punto nos olvidamos el motivo del odio y a quién va dirigido este odio. Luego, naturalmente, esos sentimientos de odio se vuelven contra nosotros mismos.

Todo y todos a quienes odias ocupan un espacio permanente en tu cabeza y corazón. Así es que, si quieres eliminar algo o a alguien de tu mente, no odies. En vez de eso, desconéctate, sigue adelante y no mires atrás.

5. Aferrarse a los miedos y preocupaciones.

Algún día cuando mires hacia atrás, te darás cuenta que prácticamente ninguna de tus preocupaciones
y ansiedades llegaron a buen termino. Por lo tanto es mejor darse cuenta de eso ahora.

Cuando analizas un par de años atrás, ¿Cuántas oportunidades de felicidad desperdiciaste por la preocupación o la negatividad? Aunque no hay nada que puedas hacer para remediar lo pasado, hay muchas cosas que puedes hacer por las oportunidades futuras.

6. Fijarse demasiado en las dificultades.

Un mal día es sólo un mal día. Los tiempos de adversidad inevitablemente afectarán las condiciones en las que vives y trabajas; sin embargo, no permitas que afecten quien eres y en que estás enfocado.

Todos los días tiene nuevas lecciones y nuevas posibilidades. Siempre hay una manera de dar un paso adelante en el camino que escogiste. Hay sucesos que pueden ser terribles e inevitables, pero siempre tienes una opción.

7. Buscar constantemente alegría momentánea.

Hay dos variaciones de la alegría en la vida. La pasajera y la que perdura. La del tipo pasajera se
fundamenta en instantes de bienestar material, mientras que la duradera se logra con el crecimiento gradual de la mente. De buenas a primeras resulta difícil distinguir la una de la otra, pero con el tiempo se hace obvio que la última es superior.

La felicidad duradera se sostiene a través de los altos y bajos de la vida, a través de ellos tu mente se mantiene confiada y en paz. Por otro lado, cuando las variaciones de la vida te afectan demasiado, ni el más elaborado confort físico te dará felicidad por mucho tiempo.

8. Tratar de lograr grandes cambios de una sola vez.

Si quieres lograr un cambio en el mundo, comienza tu entorno más cercano. Hacer una gran
diferencia de una vez, es prácticamente imposible, y el proceso de intentarlo es extremadamente estresante. En cambio, lograr una diferencia en un par de vidas, es absolutamente posible e incluso fácil. Solo debes concentrarte en una persona a la vez y comienza con los más cercanos.

Si quieres hacer cambiar de opinión o de humor a alguien, a veces, como primer paso tienes que realizar ese cambio en la gente que rodea a esa persona. Por ejemplo, si haces a una persona reír, su risa podría hacer reír a otros.

9. Aferrarte a alguien que te hace daño.

A veces tienes que alejarte de ciertas personas, no porque no te interesen, sino porque a ellos no les interesas. Cuando alguien te hace daño una y otra vez, acepta el hecho de que no se preocupa por ti. No es algo fácil de asumir, pero debes hacerlo. No desperdicies otro segundo de tu tiempo tratando de impresionarlos o probarles algo.

10. Darle demasiada importancia al atractivo físico.

Enamorarte locamente de alguien simplemente por su aspecto físico es como elegir tu comida favorita basada en el color en vez del sabor. No tiene sentido. Son esas características innatas, invisibles e incalculables que crean una atracción duradera.


miércoles, 3 de abril de 2013

Contando secretos

Te voy a contar un secreto. A lo mejor, un día, un lunes o un miércoles, vas por la calle, paseando y ves a una pareja. Ella es guapa guapísima y él está al mismo nivel, pero es más simpático que ella. Se le ve en los ojos. Los dos caminan al lado, juntos, pero con cara larga larguísima, de enfado total. De esos que no hay manera de arreglar.
Y tú, que lo ves desde fuera, andando con tu maletín,  pensando "vaya, estos dos chicos ya no se quieren". Tonta de ti. Te equivocas, pequeña voyeur. Te equivocas. Mírales andar. Mírales andar y atrévete a decir que no son la pareja con más amor en las venas que has visto jamás. Pasean al compás. Cuando la pierna derecha de ella avanza un pasito, la pierna derecha de él, mágicamente, avanza igual. La misma distancia. ¿Ves, pequeña? el amor es eso. El amor es saber pasear al compás. Una sincronización que a veces pasa desapercibida a los ojos de quién no sabe mirar. 
Yo ya he descubierto dónde está el secreto; el truco está en caminar sin engancharse con los pequeños hilos que unen mi meñique con el suyo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

"Quiero"

"Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí...
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas, sin mentiras
Quiero que te acerques, sin invadirme...
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes, y que no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy, por lo menos hoy, tú puedes contar conmigo...

Sin condiciones."

(Jorge Bucay)

domingo, 9 de septiembre de 2012

El amor es como un río

"-El amor es más grande que una persona.

-Sí. Pero el amor está hecho de elecciones.

-Yo te amo. Te amo porque todos los amores del mundo son como ríos diferentes que van hacia un mismo lago, y allí se encuentran y se transforman en un amor único que se hace lluvia y bendice la tierra.

Yo te amo como un río, que crea las condiciones para que la vegetación y las flores crezcan por donde él pasa. Yo te amo con un río, que da de beber al que tiene sed y transporta a la gente a donde quiere llegar.

Yo te amo con un río, que entiende que tiene que correr de manera distinta en una cascada y aprender a reposar en una depresión del terreno. Yo te amo porque todos nacemos en el mismo lugar, en la misma fuente, que sigue alimentándonos siempre con más agua. Así, cuando somos débiles todo lo que tenemos que hacer es esperar un poco. Vuelve la primavera, las nieves del invierno se derriten y vuelven a llenarnos de nueva energía.

Yo te amo como un río que empieza solitario y débil en una montaña, poco a poco va creciendo y uniéndose a otros ríos que se acercan hasta que, a partir de un determinado momento, puede evitar cualquier obstáculo para llegar a donde desea.

Entonces, yo recibo tu amor y te entrego mi amor. No el amor de un hombre por una mujer, no el amor de un padre por su hija, no el amor de Dios por sus criaturas. Sino un amor sin nombre, sin explicación, como un río que no puede explicar su curso, simplemente sigue adelante. Un amor que no pide y que no da nada a cambio, simplemente se manifiesta. Nunca voy a ser tuyo, tú nunca vas a ser mía, pero aún así puedo decir: Yo te amo, yo te amo, yo te amo."

Aleph. Paulo Coelho

miércoles, 5 de septiembre de 2012

"Nerudeando"

En las tardes como hoy, en las que podría estar en la calle, pero algo me llama a quedarme en casa; me dedico a leer poesía. Hoy tocaba poesía, y mi bibliografía completa de Neruda nunca defrauda y menos en bilingüe.

TUS PIES

Cuando no puedo mirar tu cara
miro tus pies.

Tus pies de hueso arqueado,
tus pequeños pies duros.

Yo sé que te sostienen,
y que tu dulce peso
sobre ellos se levanta.

Tu cintura y tus pechos,
la duplicada púrpura de tus pezones,
la caja de tus ojos que recién han volado,
tu ancha boca de fruta,
tu cabellera roja,
pequeña torre mía.

Pero no amo tus pies
sino porque anduvieron
sobre la tierra y sobre
el viento y sobre el agua,
hasta que me encontraron.
YOUR FEET

When I cannot look at your face
I look at your feet.

Your feet of arched bone,
your hard little feet.

I know that they support you,
and that your sweet weight
rises upon them.

Your waist and your breasts,
the doubled purple
of your nipples,
the sockets of your eyes
that have just flown away,
your wide fruit mouth,
your red tresses,
my little tower.

But I love your feet
only because they walked
upon the earth and upon
the wind and upon the waters,
until they found me.

Love is blind...

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura como siempre tan loca, les propuso: ¿vamos a jugar a las escondidas?
La intriga levantó la ceja intrigada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó: "a las escondidas ... y ¿eso cómo es?"
"Es un juego - explicó la locura - en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego".
El entusiasmo bailó entusiasmado, secundado por la euforia, la alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La verdad prefirió no esconderse. ¿Para que? Si al final siempre la hallaban. Y la soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que la molestaba era que la idea no hubiera sido de ella) y la cobardía prefirió no arriesgarse.
Uno, dos, tres ... Comenzó a contar la locura. La primera en esconderse fue la pereza, que como siempre tan perezosa, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se escondió tras la sombra del triunfo que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto.
La generosidad casi no alcanza a esconderse. Cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. ¿Que si un lago cristalino? Ideal para la belleza. ¿Que si una rendija de un árbol? Perfecto para la timidez. ¿Que si el vuelo de una mariposa? Lo mejor para la voluptuosidad. ¿Que si una ráfaga de viento? Magnífico para la libertad .... Así terminó por acurrucarse en un rayito de sol.
El egoísmo en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio: airado, cómodo, pero solo para él. La mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris) y la pasión y el deseo en el centro de los volcanes. El olvido ... se me olvidó donde se escondió el olvido.. pero eso no es lo más importante.
Cuando la locura contaba 999.999 el amor aun no había encontrado sitio para esconderse, pues todo lo encontraba ocupado ... Hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón contó la locura y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la pereza, a sólo tres pasos detrás de una piedra. Después escuchó a la fe hablando con Dios en el cielo con convicción, y la pasión y el deseo los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a la envidia y claro pudo deducir donde estaba el triunfo.
Al egoísmo no tuvo ni que buscarlo: el solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la belleza. Con la duda, resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca, sin decidir aun de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos, al talento entre la hierba fresca, a la angustia en una oscura cueva, a la mentira detrás del arcoiris (mentira , si estaba en el fondo del mar) y hasta al olvido que ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas.
Pero sólo el amor no aparecía en ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyito del planeta, en cada cima de las montañas y cuando estaba al darse por vencida, divisó un rosal y pensó: el amor como siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover unas ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó.
Las espinas habían herido en los ojos al amor. la locura no sabía que hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la tierra a las escondidas, el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Menos mal...

Hoy estuve,pero no estuve
se durmieron todas mis ganas
tanta lluvia en mi
tan cansado en medio de esta encrucijada
voy buscando,de nuevo tropecé
quedándome sin fe,sin salida a lo que siento
y quise estallar
pa' olvidarme de la parte que no entiendo


Menos mal que por momentos
en esta amnesia de vida
menos mal que aparecías
con el sonido de tu risa
menos mal que me abrazabas
para luego yo besarte
menos mal que estás en mi.



Menos mal que esta tu puerto
tu puerto para descansar
menos mal que tu me salvas
si me toca naufragar
menos mal que me besabas
para luego yo entregarme
menos mal que estas en mi
menos mal que me encontraste

Hoy estuve,sin fuerzas pa' seguir
pequeño me sentí
sin agacharme siquiera
tan perdido que mis preguntas no encuentraban las respuestas
Menos mal que por momentos
en esta amnesia de vida
menos mal que aparecías
con el sonido de tu risa
menos mal que me abrazabas
para luego yo besarte
menos mal que estas en mi.


Menos mal que esta tu puerto
tu puerto para descansar
menos mal que tu me salvas
si me toca naufragar
menos mal que me besabas
para luego yo entregarme
menos mal que estas en mi
menos mal que me encontraste


Si estas conmigo aunque esté roto
me siento vivo!
me siento vivo...

Menos mal. Menos mal que llegaste a mi vida. Porque ahora, cuando más duro se está haciendo. Cuando las cicatrices han dolido tanto y cuando aún escuecen sigues estando tu, cogiendo ese agua salada de tu puerto, que cura heridas, que abraza y arropa.

Menos mal, que no me echas cuenta cuando no toca. Menos mal, que no huyes por cada idiotez que expelo sin pensar. Menos mal, que la amistad a veces arrasa al amor, que llegas a mí como mi alma gemela sin pararte en caricias que no consuelan.

Menos mal, que has llegado, que estás para quedarte. Menos mal, porque ya sabes que sin ti, no soy.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Amueblando...

Hacía mucho tiempo que no escribía. Está siendo un verano frenético, de no parar, de sentir emociones, de esos que cuando te detienes se te viene toda la carga encima. Últimamente todo está desordenado, los sentimientos no están en su sitio, la pena y la añoranza tienen aires de grandeza, buscan un protagonismo que no les pertenece. El miedo a vivir sin ti permanece oculto en una esquina, pero con una fuerza mayor de la que acostumbra. Encima de la mesa sin orden y concierto quedan las alegrías que he vivido a tu lado. Por el suelo, pisoteado, está mi amor, mi cariño; ese que no es capaz de llegar a ti desde hace días. Y en la cama sigue la esperanza, esperándote. Extraño como todos los sentimientos se agrupan en un sólo corazón, fuerte por las experiencias vividas, un corazón como es el mío y cuando antes se unía con el tuyo y no había que rebuscar los sentimientos. 
Estoy cansada de rebuscar. Creo que voy a sacarme el corazón del pecho y que voy a volcarlo encima de la cama, igual que mi bolso. Es grande pero está desordenado. A veces para poder encontrar, es mejor volcarlo todo de una vez. Igual que cuando quieres sacar monedas de una hucha por la abertura por donde se ahorran. Sacudiéndolo con energía. Estoy buscando algo que no encuentro, y la última vez estaban aquí dentro... Cuando más falta me hace, no las encuentro! palpo aquí dentro y toco sentimientos y personas que sé que está ahí, pero que en este preciso instante, no las necesito. No las busco precisamente a ellas. Lo agito y suenas dentro, así que supongo que aunque sea abajo del todo, tienen que estar por aquí. Es una de las diferencias entre mi bolso y mi corazón, del bolso hago limpieza a veces,incluso tengo varios que combino. pero del corazón no puedo. Sobre todo cuando buscas algo que hace tiempo que no usas, porque esperabas la ocasión, y sencillamente lo conservabas con mucho amor. Ojalá fuera tan fácil. Personas, sentimientos y desengaños se quedan pegados a sus paredes, por mucho que no signifiquen ya nada en mi vida, si paso las yemas de los dedos por las paredes, se han quedado impregnados en su superficie porosa. y cada vez está más lleno,mas encallecido y cada vez pesa más… A veces no encuentro nada y a veces lo toco todo…menos las llaves que me abren tu corazón. Parece que no están, pero suenan, por más que las busco, no las encuentro, y lo malo es que sé que las tenía, jamás me pediste que te las devolviera, y sigo buscándolas entre ese resplandor avellana y conseguir llegar a ti.

miércoles, 11 de julio de 2012

72 horas


" 72 horas. Tiempo suficiente para saber que no hay atardecer sin ti, que los amaneceres ahora tienen sentido a tu lado, que 333 km en dos horas no significan nada por un segundo a tu lado. Just a word: Thanks" 

miércoles, 27 de junio de 2012

Dar, compartir, regalar...


En realidad, soy transparente.
Descubrirías que me gustan los pequeños detalles, si te hubieras fijado en que jamás tuve las manos grandes. Y si abrieras el primer cajón de mi escritorio, entenderías todas aquellas cosas que quedaron por decir, e incluso si te hubieras atrevido a abrir el armario de la cocina, sabrías que me encantan las galletas. Puede que si cogieras mi reproductor de música, entendieras la banda sonora de mi vida, e incluso es probable que si un día miraras la papelera de mi habitación, te asustaras al ver todos los gritos que he callado. Llega hasta mi parque, siéntate en mi banco, comparte un helado y sabrás las mil cosas que nunca me atreví a contarte. Coge mis poesías, y entenderás que siempre hablan de mí, incluso cuando a ti te parecen tan solo garabatos de locura. Pon el ojo en mi cámara y mira el mundo a mi manera, puede que así comprendas todos mis miedos. Ve, coge mi álbum de fotos y sabrás de qué hablo, cuando digo que no podría vivir sin mis recuerdos. Pasa el dedo por mis uñas, así quizás entiendas que soy frágil y me consumen los nervios, o simplemente cierra los ojos, pon las manos en mis mejillas y sabrás si la vergüenza ha desaparecido. Pero si quieres, olvídate de todo lo demás, y mírame a los ojos. Y verás en esos, en los que tantas veces te has sumergido, que no siempre se trata de recibir, y tampoco de dar. Que es en compartir, donde está lo mágico... En ver un paisaje y compartir hasta el oxígeno que se respira... en regalar miradas que son cómplices a cada segundo... en buscar ese paseo, que se siente y se comparte. 
Coge tu sonrisa, y no me la regales. Busca el momento para compartirla conmigo. No hagas esfuerzos extra. No busques tiempo donde no lo hay. No arriesgues más de lo imprescindible. Comparte lo poco que puedas. Porque es en ese esfuerzo de más, en ese riesgo innecesario, en ese cansancio añadido por donde se resquebrajará, por ese resquicio por el que se puede escapar lo inestable. Y cuando esté lejos, será imposible que este río, salvaje por naturaleza, vuelva a su cauce.

domingo, 24 de junio de 2012

Pingüinos en la cama



Decir que "hay pingüinos en la cama" es una forma muy literaria de dar a entender que algo se rompió en una relación. Es una manera de retratar una situación que sufren muchas parejas tarde o temprano. Encontrarte un"pingüino en la cama" no es fácil, pero a veces es el punto de inflexión necesario que terminará desembocando en una reconciliación o en una ruptura definitiva.



Tal y como dice Ricardo Arjona, en su tema titulado con esta peculiar frase,-"Pingüinos en la cama"- hay momentos en los que las relaciones, especialmente las de parejas, se hacen insostenibles por el frío gélido que se instala entre los implicados. Es entonces cuando llega el distanciamiento, el cinismo, los reproches, el orgullo y sobre todo es el momento en el que se cava un surco donde se entierra la ilusión. Al principio, esos pingüinos entran en los dormitorios de puntillas, sin apenas hacer ruido mientras la vida pasa sin más sobresaltos. Sin embargo, un día nos levantamos y nos damos cuenta que tenemos toda una colonia de pingüinos como compañeros de alcoba, saltando de iceberg en iceberg. En ese momento, giramos nuestra vista hacia el compañero de viaje y no lo reconocemos; lo peor es darse cuenta que el calor que antes buscábamos en sus besos ha desaparecido, para dar paso a un témpano de hielo que cuartea los labios.




Para algunos ese es el instante en el que se debe de " aclarar el panorama" -en palabras de Arjona- y poner las cartas sobre la mesa en un último intento de derretir el hielo y echar a los entrometidos inquilinos de sus vidas. Para otros en cambio, es tiempo de despedidas, de hacer maletas y embarcar hacia latitudes más cálidas donde otro nuevo amor haga recobrar el rumbo hacia la felicidad. Al fin y al cabo, no es viable, al menos por mucho tiempo, tener pingüinos merodeando en torno a una relación.


Para mí, los pingüinos no existen. Sólo los creamos, los inventamos nosotros, para protegernos de la realidad o escondernos del miedo que a veces, entraña tener una relación complicada. Crisis? Quién dijo crisis? Si te vuelvo a mirar y no puedo dejar de sonreir. Ahora mismo, he subido la calefacción, he abierto las ventanas para que este calor asfixiante inunde mi cuarto y los eche para siempre. Que contra el miedo, ya lucho yo.


miércoles, 20 de junio de 2012

33 again

Soy pequeñita, pero tengo un aeropuerto lo suficientemente grande para dejar aterrizar cada una de tus sonrisas, y no tengo miedo, no tengo miedo a los kilómetros de distancia, ni a los milímetros que separan nuestras bocas antes de perder el control. Quizás solo se trata de buscar un poco de calor en una ciudad que tirita de frío, de poner los sueños por encima de la luna, es más que deseo, más que que mis sábanas te echen de menos esta noche, es la persona perfecta en el momento adecuado, una explicación complicada apta para corazones excesivamente felices. No sé si lo entiendes, pero cierra los ojos, y piensa un poco en mi. Es ese abrazo que llega justo en el momento, las palabras adecuadas en el segundo insospechado, los besos inocentes que llegan por sorpresa y te hacen subir a una montaña rusa de volteretas en el estómago.
Es ser conscientes de que es difícil, de que hay muchas heridas sin cerrar, corazones cicatrizando poco a poco. No es una crisis, es un estado de meseta en esta vorágine que vivimos. No es enfriamiento, es pararse a pensar, darse cuenta de que se está forjando y que ya sí que no se puede echar a correr. Es sentir que hay futuro, que te llama, que te hace pensar, buscar la manera y encontrarla.
Quiero volar, viajar, correr, saltar y gritar si es contigo. Ver espigones, faros, amaneceres y atardeceres, quiero leerte poesía y responder a tus dudas a cada segundo, enseñarte lo poco que se y perderme conduciendo... Quiero ver la Alhambra y la Giralda a la luz de tu sonrisa... colorear el horizonte con el reflejo de tu mirada y cambiar tus lágrimas por lacasitos. ¿y si paro el tiempo? ¿lo detengo ahora mismo? Antes de que ese número, que adorna mi mano y la tuya, surja de nuevo y llene de asfalto dos corazones que de lo único que pueden colapsarse es de amor.

jueves, 31 de mayo de 2012

Try again tomorrow



"Courage does not always roar. Sometimes courage is the quiet voice at the end of the day saying, 'I will try again tomorrow."
Y es que en la vida hay dos tipos de personas: Las que le tienen miedo a todo y no le quitan el plastiquito a la pantalla del móvil por si se raya, y yo era de esas. Y luego están las que sí que se lo quitan, y se les raya, en el bolso, con las llaves, con lo que sea....y a veces, se les olvida hasta el PIN! Y no pasa nada!
Pues sí, yo antes era una miedica. De las del plastiquito antirayazos, de las de por si acaso, de las de que no me vayan a pillar.
Pero cuando te enamoras, tienes que perder ese miedo. Porque lo fácil es estar con mil tíos, pero lo difícil es enamorarse... sentir que alguien roza tu mano con sus dedos o te besa  y se te pone el estómago como cuando bajas del látigo. Pues en eso, tu ganas. Ya has ganado. Y te has llevado el plastiquito, lo has arrojado al suelo y lo has pisoteado. Y ando deshaciendome del miedo; porque a lo único que tengo miedo es a que te separes algún día de mi.

sábado, 5 de mayo de 2012

I won't give up on us...


When I look into your eyes
It's like watching the night sky
Or a beautiful sunrise
There's so much they hold
And just like them old stars
I see that you've come so far
To be right where you are
How old is your soul?

I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love
I'm still looking up

And when you're needing your space
To do some navigating
I'll be here patiently waiting
To see what you find

'Cause even the stars they burn
Some even fall to the earth
We've got a lot to learn
God knows we're worth it
No, I won't give up

I don't wanna be someone who walks away so easily
I'm here to stay and make the difference that I can make
Our differences they do a lot to teach us how to use
The tools and gifts we got yeah, we got a lot at stake
And in the end, you're still my friend at least we did intend
For us to work we didn't break, we didn't burn
We had to learn how to bend without the world caving in
I had to learn what I've got, and what I'm not
And who I am

I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love
I'm still looking up
Still looking up.

I won't give up on us (no I'm not giving up)
God knows I'm tough enough (I am tough, I am loved)
We've got a lot to learn (we're alive, we are loved)
God knows we're worth it (and we're worth it)

I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love

I'm still looking up

martes, 1 de mayo de 2012

Future

Futuro? Ayer me preguntaron qué era lo que significaba "futuro" para mí; no lo dudé, rápidamente supe qué contestar: difícil, incierto, dudoso, imposible, sueño.... 
Hay gente a la que no le importa el futuro; conozco personas que nunca piensan en él. Viven sus vidas en el presente, yo diría que ancladas a éste. Me encantan esas personas, la gente que se arriesga, que se embarca en hazañas imposibles, que luchan por disfrutar en ese presente del que no quieren salir. Hay gente, que por vivir así, se juega su integridad, que no saben pensar en lo que pueda venir, que no les importa. A mí? Me encantaría ser así. Me gustaría poder dejar de pensar en mañana, en lo que tengo que hacer, en las consecuencias de mis decisiones; por el contrario, me gustaría viajar a escondidas, ser feliz con pequeñas cosas, buscar la felicidad en los momentos pequeños y escondidos, me gustaría no quedarme en el más allá y vivir lo que tengo ahora.
Creo que soy algo "miedosa" con el futuro. Me da miedo que no todo sea como se espera o que un "pequeño error de cálculo" me destroce mi plan de vida, algo así como el sueño americano :).
No hace mucho me dijeron "deja de pensar en el futuro y disfruta esto ahora". Estoy en ello. Lo más curioso, es que cada día hablo aún más del futuro y de la eternidad...  Pero estoy aprendiendo a disfrutar de los paseos, del poco tiempo libre, de los viajes, de los kilómetros, de los desayunos al sol en capitales escondidas, de las carcajadas inoportunas, de la comida rápida, de reirme hasta dolerme los huesos, de las fotografías, de las sorpresas, de las alturas, de todo y de nada... de una eternidad así.

domingo, 22 de abril de 2012

Vértigo

Cuando era pequeña, tenía miedo a las alturas. Nunca me montaba en las atracciones si eran muy altas y si podía evitaba en lo posible subir a sitios altos donde no me sintiera segura. 
Imagino que ese miedo nunca se pierde, siempre existe el "pellizco" en el estómago y que aunque nunca perderé el miedo a las alturas, me he acostumbrado a caer.
Posiblemente, ese miedo a las alturas, sea igual que el miedo al amor. Todos tenemos miedo al principio. Es normal asustarse; pero, cuando pasa un tiempo, nos confiamos, nos creemos que nunca vamos a caer y vamos libérandonos de ese sentimiento de temor que existía al principio.
Lo que no llego a entender es el porqué de ese miedo. Supongamos, pues, que el amor no duele. Eso dicen no?. Por ejemplo, el amor de una madre a un hijo, no puede doler. 
Pero claro, una cosa es el amor y otra muy distinta es el enamoramiento, y eso ya es otro cantar. Ahí todo cambia y se vuelve en nuestra contra.
Podría decirse que en realidad una de las causas del miedo al amor es mantenerse alejado del enamoramiento, ese periodo de tiempo en el que perdemos parte de nuestra identidad y en el que nuestro ser amado pasa a ser más importante que nosotros mismos. Cuando estamos a su lado, el cerebro segrega un cocktail embriagador de lo más adictivo y cuando estamos lejos de él sentimos un mono insoportable. Este es solo uno de los muchos daños colaterales que produce el enamoramiento y que hace que ciertas personas huyan del amor como si del coco se tratara.
Después está el miedo a la ruptura. Cuando se llevan unos añitos de experiencia a las espaldas se sabe que es muy probable que la relación de pareja lo sea por un tiempo limitado. El que más y el que menos ya ha vivido una separación en toda regla, con el trastorno que ello supone y no está dispuesto a volver a pasar por ello a la primera de cambio. Por eso preferimos dar la espalda al amor y quedarnos en la seguridad de nuestra independencia. Vale que nadie te da mimos, pero también te evitas un montón de problemas y tu felicidad solo depende de ti y no de ti y tu pareja.
Y luego están los eternos Peter Panes, que rechazan el amor, o la estabilidad amorosa, porque lo ven como sinónimo de "sentar la cabeza" o lo que es lo mismo, dejar de vivir aventuras amorosas emocionantes y empezar a envejecer. Esos sí que tienen vértigo. Las alturas les provocan pánico. A éstos últimos, cuando les llega de verdad y les toca de cerca, todo se les descoloca. No saben si ríen o lloran, hacen cosas raras, cosas de las que ellos mismos se sorprenden. Y superan, en parte, ese vértigo a la altura de poner su corazón en el precipicio más escarpado del mundo.
Siempre he intentado explicarme porqué he querido a algunas personas y luego he sufrido en consonancia. Si pienso porqué te quiero ahora mismo... No lo sé...en realidad no sé por qué te quiero... y ahora pienso en hacer una lista , y mientras pienso en el porqué se me pone una sonrisa en la cara cuando recuerdo que me has hecho reír tantas veces que ya no sé cuantas han sido ni en qué momentos.
Te quiero porque me quieres, ni mucho ni poco ni mejor, sólo a tu manera. Me salvas de los monstruos del asfalto, de los huracanes, apareces para arrancarme la media sonrisa y robarme el beso que a nadie le dí. Porque llegaste en ese preciso instante en el que estaba a punto de saltar, no sé desde donde, pero era un sitio alto, y yo tenía miedo a las alturas.
Te quiero porque contigo al lado, yo conseguía dormir relajada, sin ayuda de nada. Porque incluso soñaba y me despertaba menos. Porque me entregaste la tranquilidad de tu alma y compartiste tu paz conmigo. 

Posiblemente, porque en tu ventana siempre sale el sol y has hecho que en la mía haya estrellas, luna, arcoiris y sol en una sola mañana...hasta que se quite la lluvia!!! Porque, no sé como lo haces, pero aunque quiera enfadarme, siempre acabas matándome tú con tu sonrisa y tu sentido del humor. Porque a ti nada te vence y luchas con demonios cada día, porque de vez en cuando luchas contra los míos, que cada día parecen más grandes y más listos. 
Te quiero, sin más, porque sin ti, todo ésto, sería muy aburrido y nada tendría sentido...