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sábado, 22 de noviembre de 2014

10 hábitos que te roban felicidad

1. Concentrarte en la vida de otros y no en la tuya.

No te conformes con la las historias de éxito de otros y como las cosas se han dado para ellos, olvidando las tuyas. Tienes todo lo que necesitas para convertirte en todo lo que eres capaz de ser. Los cambios más asombrosos ocurren cuando decides tomar el control. Esto significa “consumir menos, crear más”. Significa negarse a dejar que otros piensen, hablen y decidan por ti. Significa aprender a respetar y hacer uso de tus propias ideas para vivir tu vida.


Mantén tus mejores deseos y tus metas más grandes cerca de tu corazón y dedícales tiempo cada día. Si verdaderamente te ocupas de las cosas que haces y trabajas diligentemente en ellas, no habrá casi nada que no puedas lograr.

2. Esperar por el momento perfecto.


No caigas en el mito del momento perfecto. Los momentos no son perfectos, Son lo que tu quieres que sean. Mucha gente espera a que los astros se alineen para hacer lo que tienen que hacer. El momento perfecto, la oportunidad precisa…etc. ¡Despierta! Estos estados de perfección son mitos. NO EXISTEN.

Tu habilidad de crecer a tu máximo potencial está directamente relacionada a tu voluntad de actuar ante la imperfección. Serás exitoso si en vez de buscar el momento perfecto, aprendes a ver y a usar las adversidades de la vida a tu favor.

3. Trabajar sólo por la paga.

Trabajar sin interés es agobiante. Incluso si eres apasionado en lo que se refiere a tu trabajo, debes estar, al menos, interesado en ello. Cuando creas un estilo de vida en el cual tu trabajo es algo con lo que batallas diariamente para pagar tus cuentas. Terminarás desperdiciando toda tu vida queriendo que fuera como la de alguien más.

Piensa acerca de eso. Esta es tu vida; tu trabajo ocupa un gran porcentaje de ella. No se trata del dinero; se trata de ti. Ignora especialmente cuando la gente dice: “No dejes que tu trabajo te defina”. Medítalo y revierte este mensaje de la siguiente manera: “Haré el trabajo que me define”.

El interés en tu trabajo mejora la calidad de tu rendimiento y suma felicidad a tu mente. No lo limites todo a un cheque.

4. Albergar sentimientos de odio.

Como Martin Luther King Jr. dijo: “La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, solo la luz puede
hacerlo. El odio no puede expulsar al odio; sólo el amor puede hacerlo” Cuando guardamos sentimientos de odio, eventualmente se pierde lo mejor de nosotros. Toma el control de nosotros, y en un punto nos olvidamos el motivo del odio y a quién va dirigido este odio. Luego, naturalmente, esos sentimientos de odio se vuelven contra nosotros mismos.

Todo y todos a quienes odias ocupan un espacio permanente en tu cabeza y corazón. Así es que, si quieres eliminar algo o a alguien de tu mente, no odies. En vez de eso, desconéctate, sigue adelante y no mires atrás.

5. Aferrarse a los miedos y preocupaciones.

Algún día cuando mires hacia atrás, te darás cuenta que prácticamente ninguna de tus preocupaciones
y ansiedades llegaron a buen termino. Por lo tanto es mejor darse cuenta de eso ahora.

Cuando analizas un par de años atrás, ¿Cuántas oportunidades de felicidad desperdiciaste por la preocupación o la negatividad? Aunque no hay nada que puedas hacer para remediar lo pasado, hay muchas cosas que puedes hacer por las oportunidades futuras.

6. Fijarse demasiado en las dificultades.

Un mal día es sólo un mal día. Los tiempos de adversidad inevitablemente afectarán las condiciones en las que vives y trabajas; sin embargo, no permitas que afecten quien eres y en que estás enfocado.

Todos los días tiene nuevas lecciones y nuevas posibilidades. Siempre hay una manera de dar un paso adelante en el camino que escogiste. Hay sucesos que pueden ser terribles e inevitables, pero siempre tienes una opción.

7. Buscar constantemente alegría momentánea.

Hay dos variaciones de la alegría en la vida. La pasajera y la que perdura. La del tipo pasajera se
fundamenta en instantes de bienestar material, mientras que la duradera se logra con el crecimiento gradual de la mente. De buenas a primeras resulta difícil distinguir la una de la otra, pero con el tiempo se hace obvio que la última es superior.

La felicidad duradera se sostiene a través de los altos y bajos de la vida, a través de ellos tu mente se mantiene confiada y en paz. Por otro lado, cuando las variaciones de la vida te afectan demasiado, ni el más elaborado confort físico te dará felicidad por mucho tiempo.

8. Tratar de lograr grandes cambios de una sola vez.

Si quieres lograr un cambio en el mundo, comienza tu entorno más cercano. Hacer una gran
diferencia de una vez, es prácticamente imposible, y el proceso de intentarlo es extremadamente estresante. En cambio, lograr una diferencia en un par de vidas, es absolutamente posible e incluso fácil. Solo debes concentrarte en una persona a la vez y comienza con los más cercanos.

Si quieres hacer cambiar de opinión o de humor a alguien, a veces, como primer paso tienes que realizar ese cambio en la gente que rodea a esa persona. Por ejemplo, si haces a una persona reír, su risa podría hacer reír a otros.

9. Aferrarte a alguien que te hace daño.

A veces tienes que alejarte de ciertas personas, no porque no te interesen, sino porque a ellos no les interesas. Cuando alguien te hace daño una y otra vez, acepta el hecho de que no se preocupa por ti. No es algo fácil de asumir, pero debes hacerlo. No desperdicies otro segundo de tu tiempo tratando de impresionarlos o probarles algo.

10. Darle demasiada importancia al atractivo físico.

Enamorarte locamente de alguien simplemente por su aspecto físico es como elegir tu comida favorita basada en el color en vez del sabor. No tiene sentido. Son esas características innatas, invisibles e incalculables que crean una atracción duradera.


“Las cosas que no se dicen, suelen ser las más importantes. Pero, ¿acaso no es siempre así?”

“Las cosas que no se dicen, suelen ser las más importantes. Pero, ¿acaso no es siempre así?” Cosas que nunca te dije, Isabel Coixet.


Sin duda, se nos quedan muchas cosas en el tintero. Siempre creemos que habrá un momento oportuno para poder decirlas.
El problema es cuando los momentos se agotan y no lo hemos dicho; entonces, somos conscientes de que todo se ha terminado y no hay vuelta atrás.
Nadie que me conozca bien afirmaría que suelo hablar de mis sentimientos. Me cuesta y me incomoda. Pero suelo demostrar el agradecimiento con un sonrisa, el perdón con un abrazo o el apoyo con una mirada. Pero me cuesta. Me cuesta decirle a alguien que le quiero, que es un buen amigo/a, que lo necesito o, simplemente, que me encanta tenerle cerca. 

Han sido ya algunas las personas que han entrado y salido de mi vida en los últimos años. Por distintos motivos, las separaciones han sido a veces obligadas (sin mi consentimiento), otras voluntarias y, en alguna ocasión, violenta. Todos esos momentos, van haciendo de tu corazón un pequeño buscaminas, donde cada vez, te van quedado menos "caritas felices" y todo está a punto de estallar.

Nunca me ha importado rebajar y tampoco pedir perdón. Últimamente, me ha disparado a bocajarro al corazón con la intención de destrozarlo y, aun así, he perdonado y olvidado. 
Esas personas, cuya compasión y capacidad de perdón ha brillado por su ausencia, tienen el asombroso poder de aparecer siempre de nuevo en tu vida con el cargador lleno de balas sembrando el miedo. Aún así, las he perdonado. Una y otra vez. Anteponiendo esas personas a mis intereses y los de mi entorno. Pero las he perdonado. 
¿por qué? Porque sentía que les debía algo. Que me quedaba algo más por decirles. Probablemente, nunca les dije aquellas cosas que suelen ser más importantes. Supuse que lo sabía.
Pues bien, ahí llevas, donde quiera que estés aunque bien se, que esto nunca lo leerás.
Te quise mucho y bien. Con el cariño que se le tiene a un hermano. Como si fueras parte de mi familia. 
Te quise con toda el alma y batallé por ti donde hizo falta. El tiempo demostró que la batalla la había
perdido antes de empezar, porque tú no querías que te ayudara.
Te dediqué mi tiempo. Te regalé mis amigos y mis sonrisas. Compartí contigo todo lo que me hacía feliz para que fueras parte de ello. En aquel momento, pensaba que te merecías ser esa parte clave de mi vida.
Y a cambio, tú hiciste lo mismo. No hay reproches. ¿para qué? No serviría de nada. Ahora solo me queda un buen recuerdo. Sólo me queda pensar que yo vi algo. Que no pude estar tan equivocada y creer en alguien que podría actuar así después. 
El tiempo, los ataques, las reacciones  han demostrado que la gente cambia. Normalmente, a peor. Pero aún así, yo me quedo con la esencia. Esa esencia que hizo que todo en mi vida cambiara.
Esa esencia que venía en frasco pequeño y merecía la pena, esa que me arrancaba la sonrisa siempre.
Bueno, pues todo ha terminado. Quédate tú, igual que yo con la esencia. Creo que es mejor guardar eso, que desprestigiarlo por todo lo demás.
Yo me quedo con eso. Ya lo he dicho. Será que no es ya lo más importante.


jueves, 16 de agosto de 2012

A shoulder to cry on...

Voy a ser tu hombro cuando quieras llorar...
Voy a ser de ti para cuando quieras amar...
Voy a entregarte mis labios para cuando quieras besar...
Voy a darte mi voz para cuando quieras gritar...
Voy a darte mis abrazos para cuando quieras sentir amor de verdad...
Voy a darte mi corazón por si te quieres resguardar...
Voy a darte mi sonrisa para cuando la quieras observar...
Voy a darte mis ojos para que sepas que no existe más nadie a quien quiero mirar...
Voy a darte mi amor para que si me dejas pueda intentar darte más felicidad...

Y todo esto, porque no es que yo no sepa vivir sin ti, sino porque yo dejé de vivir por mí para vivir contigo...

martes, 3 de julio de 2012

731...



 - We only part to meet again -

Han pasado 731 días desde que no he vuelto a ver una clave de sol dibujada en ningún sitio. La última vez que la vi, era Jueves Santo y tu lucías tu tatuaje nuevo (un capricho con el que habías soñado años).
En estos 731 días, casi todo ha cambiado. Sigo en Úbeda, con todo ese stress del que te reías a menudo... Y ahora también trabajo en la universidad, en esa misma donde compartimos tostadas, césped y risas más de una vez. Y se que te sientes feliz por ello, porque eras de las pocas que sabía que ese era mi sueño.

Ahora, todo es diferente. Serán los años, que soy más sensata, o que ya no tengo la rabia que tenía. Puede que más de 700 noches hayan sido capaces de apaciguar mi enfado con el mundo por permitir que te alejaras de todos. Después de más de un año, he conseguido entrar al Capriccio... pero aún no me he sentado en nuestra mesa... Es demasiado pedir. Ahora soy capaz de pasar por tu calle a veces, pero sin mirar a tu ventana, esa ventana de tu cuarto donde me ayudaste a hacer trabajos que iban de música de la que no tenía ni idea! Ese cuarto donde tenías cientos de fotos con todos tus amigos. Tus amigos...las miles de personas que conocías... que cada vez que salíamos siempre nos hacían repetir "Ya se ha parado de nuevo!". Y es que era normal, si a nadie le escondiste una sonrisa... si nunca te enfadaste con nadie... y mira que hubo motivos!
Han pasado 731 días, en los que no he escuchado un oboe que "suene a pato" o en los que no te he visto ir agobiada de ensayo a ensayo.
Ah! Y tengo montada una estantería en casa, con todos los peluches que me regalaste! Mira que sabías que me gustaban!:) Y plastifiqué esa pulsera amarilla y morada... si esa! La de cuando aún íbamos al Insti y nos regañaban por mandarnos notitas en clase.
Después de este tiempo, creo que haya "un cielo" o algo parecido, tú ya me entiendes, un lugar donde estarás mejor y conocerás a mi abuelo, se fue un poquito antes que tú, pero seguro que te saludó cuando llegaste. Desde allí habrás podido ver cuanto hemos llorado (y todavía, a veces, ahora), pero no quiero que te preocupes por eso, por nosotros. Ya estamos mejor, ya lo aceptamos, seguimos adelante, viviendo sin ti aquí, pero a la vez contigo, eso sólo es egoísmo, lloramos porque te queremos aquí, con nosotros, sin pensar mucho en ti, ya entiendes lo que quiero decir.
Y yo ya no estoy tan enfadada, ni rencorosa con el mundo. A veces, hay días que todavía pienso: aún el tiempo puede volver atrás o todavía estoy a tiempo de despertar, de habérmelo currado como merecías, de haber derrochado llamadas, pero sé que eso no va a pasar. Al principio me aterrorizaba que pasara el tiempo porque cuanto más tiempo pasaba más real se hacía y menos vuelta atrás tenía. He tardado más de 700 momentos, en darme cuenta de que no estás aquí conmigo para que pueda abrazarte, pero siempre me acompañas adonde yo vaya. Nunca sales de mi corazón y que te siento muchas veces, sujetándome cuando no puedo, sonriéndome entre las nubes, o tarareando "El último Mohicano" cada Jueves Santo cuando tu "Rescate" sale de Santa María. Y sé que me sostienes, cuando no aguanto las lágrimas cada Viernes de Pasión, mientras veo la Ceremonia de la Expiración y siento que suena tu lira desde el cielo. Esa que tanto he fotografiado para etiquetarte luego.
Dicen los filósofos, que "la voz de la persona amiga es la nota más suave en la orquesta de la vida". Y tu de orquestas, entendías y mucho. Y es que aún puedo escuchar tu voz, tus dedos acompañando el compás de cualquier ritmo, la armonía de tus sentidos, la melodía de tu amistad, el arpegio de tu corazón, la cadencia de tu humildad. Aún, después de dos años, siento cómo fraseas palabras amigas al contrapunto.

Gracias amiga, por habernos hechos mejores personas, por haber compartido tu vida con los demás, por ser ese lápiz que aunque se le saca punta aún le queda algo más escribir.
No dejes que se apague tu recuerdo. Que sigas así de viva en nuestra memoria... y si ves que por un segundo se desvanece, envíanos señales al son de pentagramas con tempo allegro, adaggio, crescendo, piano, pianísimo...

Te echo de menos....

domingo, 20 de mayo de 2012

Just try

26 razones

Mañana celebro mi 26 cumpleaños. 26 velas que soplar cargadas de deseos y con la misma ilusión que cuando cumplí mis primeros años. 
Este año, lo pasaré trabajando, eso sí, rodeada de mucha gente con que la que he compartido casi cinco años de momentos maravillosos y de muchísima felicidad. 
26 velas, o 26 razones para sonreír. Es verdad que nos vamos haciendo mayores, que se notan las arrugas, que no tenemos la misma fuerza que antes, y que hay días, que no podemos con las responsabilidades. Pero, son esas 26 razones las que me invitan a regalar sonrisas a diario y compartir mi tiempo con los míos.
Creo que este año, se merece que exponga mis 26 razones y deseos para ser aún más feliz cada día y para haber querido celebrar y compartir mi cumpleaños hasta en dos ocasiones este año.:)

1. Mi familia. Porque en 26 años no han fallado ni una sola vez. Me han apoyado en cada paso que he dado y también, a veces, en mis locuras.
2.Mis amigos/as. Muchos y distintos. A todos los que han pasado por mi vida. A aquellos que se han quedado y a los que, por distintas razones, se han ido. A todos gracias, porque he aprendido algo más gracias a cada uno de ellos.
3. Mi trabajo. Bueno, o debería decir mis trabajos. He trabajado en muchos sitios, desde los 18 que empecé con mis primeras clases particulares hasta ahora, he aprendido mucho. Ahora mismo, es un lujo trabajar en SAFA y compartir tantas experiencias con profesionales como los que me rodean. Además, he tenido la gran suerte de poder trabajar en la Universidad por primera vez en 2011 y, aunque se acabe pronto, será una experiencia que nunca olvidaré. Un sueño cumplido para mí y mi familia.
4. El inglés. Aquello que me permite vivir y trabajar como me gusta. Para los que pensamos en dos lenguas, es genial, poder enseñar a comunicar... una de las cosas más bonitas que he hecho nunca.
5. Viajar. No he parado de viajar desde los 18. Es mi deporte favorito, aprendo en cada viaje, conozco gente, comparto experiencias y me empapo de la cultura del destino. No quiero dejar de hacerlo ni de poner compartirlo con los que me acompañan.
6. Deseo que haya salud para los míos. Es una de las cosas que más daño me han hecho. El perder a gente muy querida por problemas de salud. Ese será uno de mis deseos.
7. Suerte. Que tengamos suerte. Para no caer, para que nada se cruce en el camino.
8. Amistad. Que no termine, que cada día que pasa se haga más grande y más fuerte entre mi gente.
9. Amor. Fraternal, de pareja, de todo tipo. Es imposible vivir sin él. Espero que se quede donde está en mi vida y se comparta en la de los demás.
10. Abrazos. Para mí y para todos. Que vengan millones de ellos.
11. Menos horas de carretera!:) Lo siento, pero espero que se reduzcan dentro de poco!:)
12. Tener pronto una hipoteca. Poder independizarme y decidir con quién compartir mi vida.
13. Un viaje a Nueva York. Eso lo llevo pidiendo siglos!:) Pero ahora lo deseo más que nunca.
14. Ir a un aquapark!:) Es una tontería pero me hace ilusión!:)
15. Volver a Cádiz. Volver al atardecer de la Caleta.Sonreir sólo mirando al cielo.
16. Tomarme un café en Starbucks. Eso sí, con buena compañía y muchas sonrisas.
17. Cenar en un japonés!:) Me hace ilusión repetirlo!:)
18. Aprender italiano. Quería hacerlo el año que viene, pero no se si será posible; me apetece!:P
19. Volver a mis campamentos de inglés en Constantina. Un regalo en forma de 120 niños que te rodean de sonrisas (y cansancio) durante 10 días.
20. Conocer gente nueva cada semana! Sería genial no dejar de conocer gente.
21. Terminar el máster. Esto más que un deseo es una promesa en voz alta, tengo que hacerlo! Ahora me queda sacar fuerza.
22. Volver a Salamanca antes de los 27. Una de mis ciudades con encanto y poder enseñársela a la gente que quiero.
23. Ser yo misma. Pensar en no dejar de esconderme por un segundo y poder decir la verdad de lo que pienso y por lo que quiero luchar.
24. Llenar mi Pandora nueva de cuentas que signifiquen muchos momentos con gente especial.
25. Compartir una tarta con todos los que quiero!:)
26. Que sigas ahí. Que te quedes donde estás. Conmigo. Que no dejes que termine. Porque ya me has hecho el regalo de mi vida.



viernes, 2 de marzo de 2012

It's all around!:)

" Whenever I get gloomy with the state of the world, I think about the arrivals gate at Heathrow Airport. General opinion's starting to make out that we live in a world of hatred and greed, but I don't see that. It seems to me that love is everywhere. Often, it's not particularly dignified or newsworthy, but it's always there - fathers and sons, mothers and daughters, husbands and wives, boyfriends, girlfriends, old friends. When the planes hit the Twin Towers, as far as I know, none of the phone calls from the people on board were messages of hate or revenge - they were all messages of love. If you look for it, I've got a sneaking suspicion... love actually is all around."

Y es que no importa lo que haya pasado. No importa el tiempo, la distancia, las palabras o los asuntos que duelen. Hay un momento. Ese preciso momento en el que el mundo se para. En el que los humanos se sumergen en un abrazo infinito y comparten aquello, que ante todo, nos diferencia de los animales. Ese sentimiento, ese que está siempre, que no cambia a pesar de todo, es indescriptible.
Call it love, friendship, kindness, sincerity or reality... I'm glad to be able to feel it inside!:) 

miércoles, 29 de febrero de 2012

Way out

La vida se encarga de demostrarnos la belleza de una rosa y la dureza de su espina,lo bonito de el sol y el daño de la tormenta. Esto se debe a que todas las personas han de tener dos caras,dos maneras de ser,dos formas de actuar; por que son capaces de darte un beso y mientras darte un golpe,de decirte te quiero y a traición herirte.
He pasado 8 días fuera, alejada de España y de los miles de problemas que eso conlleva. Pero no he conseguido liberarme de algunos de ellos. No entiendo cómo los rumores y las miradas pueden hacer tanto daño ni traspasar distancias de tantos kilómetros.
Siempre me había repetido que no abandonaría. Que dos o tres comentarios malintencionados no me harían huir; pero esta vez ha sido demasiado. Odio que hablen de mi. ¿Por qué tengo que estar en el punto de mira si yo nunca opino de la vida de los demás? 
Estoy cansada de demostrar que lo que hago es de verdad. Que no hay actuación en mi modo de ser y que con eso no quiero obtener nada a cambio. Nunca he hecho nada a nadie malintencionadamente; y mucho menos a alguien que quiero. No creo que haya ningún argumento válido que de derecho a nadie de acusarme de algo que no soy. Si ni me conocen! No han cruzado más de 10 palabras conmigo y ya creen tener derecho a hablar de mi, de mi vida y de mis actuaciones.  Creo que hay demasiada gente que debería mirarse 5 segundos al espejo, antes de creerse digno de hablar de los demás. Y una vez que hayan hecho eso, y si no se ha roto el espejo, que empiecen a hablar con la verdad.
Bueno, aún así, me he visto obligada a tomar muchas decisiones en poco tiempo. He tenido que poner todas mis cosas en orden y buscar hacia donde quiero ir. Sólo he tenido que recordar todas las veces que he visto en estos días ese cartel de "Way out" para darme cuenta de lo que está previsto para mí. Se cuando sobro, molesto o "no pego"; y esta vez, creo que hay que seguir las señales hasta llegar a ese cartel para desaparecer lentamente, igual que desaparecen los vagones en las estaciones. Sin mucho ruido, despacio al principio y rápido después; para que nadie les alcance y sea demasiado tarde cuando quieran darse cuenta de que se han ido.
No es una decisión irrevocable pero sí más que meditada y estudiada. Voy a perder mucho, pero también se que me alegraré al final; porque esto es insoportable en la mayoría de ocasiones y no me veo con fuerzas de seguir remando contracorriente. Creo que cuando uno de los lazos que te sujeta fuerte se rompe, hay una caída al vacío que es inevitable; bueno, pues creo que he vencido mi miedo al vértigo y voy a dejarme caer.

"You can't play on broken strings..."

sábado, 18 de febrero de 2012

La distancia...

Hay algo en este mundo,lo peor que puede haber y que te hace daño...la distancia. ¿Por qué tiene que existir la distancia? Por votar,yo voto por que la distancia no exista. Por elegir,yo elijo no separarnos.
Seamos creativos,imaginarios,motivados...aunque sea por un mínimo instante,¿porque no puede existir el transportador? Si tu estás en Londres, y yo en Madrid por ejemplo, ¿porqué no podemos compartir sonrisas? Todos seríamos más felices, estaríamos más contentos...
Tal vez no tengamos el abrazo, no tengamos la mirada. Tal vez no podremos adueñarnos de una sonrisa, o de un guiño.  Quizás hoy, aunque tanto la necesite, no oiga tu risa. Pues puede que nos separen miles de kilómetros, ríos, mares. Pero hay algo que nadie nos podrá robar, ni siquiera la distancia. Porque hay algo que se siente, se trata de la certeza de tu existencia. Se trata de saber cómo eres, que siempre estarás a mi lado, aunque no me puedas ver. Siempre seguiré siendo capaz de leerte el pensamiento...
Porque la amistad está en cada latido, en cada palabra de aliento.Y es que no me queda más que agradecerte, por cada consuelo, por cada sonrisa que me permites. Agradecerte por tu existencia. A pesar de la lejanía. La amistad es vida, y últimamente estoy llena de vida.
Pero, por mucho que nos hagamos ilusiones, eso no va a pasar, el transportador no existe así que..tengo una nueva y mejor teoría...¿sabes como podemos estar juntos? Tengo una idea:
1.Pon el brazo derecho en tu hombro izquierdo,a continuación haz lo mismo con el otro brazo pero ahora poniéndolo en el hombro derecho,y aprieta muy fuerte,como nunca. Ahí tienes un abrazo enorme, elimínalo de la lista de todos los abrazos que aún te debo... :)



La Amistad, vuela sin alas, abraza aún en la distancia y protege mejor que el escudo .

martes, 14 de febrero de 2012

Thanks for making me sooo happy!

Odiamos reconocerlo, pero no siempre estamos felices. Más que nada, somos seres humanos y todos tenemos nuestros días buenos y malos. Hoy mi semana había empezado de un modo terrible, pero a las 9.00 ya estaba sonriendo. Gracias a mis alumnos/as y a quien ha compartido un super café "reanimador" a las 10.00. 
Últimamente, tengo un pequeño truco para sentirme mejor cuando las cosas no van bien: hacer a la gente feliz. Podría entender que lo consideraseis egoísta, pero al final otra persona consigue algo y yo me siento mejor, así que todos salimos ganando.

No tiene que ser algo realmente impresionante. Sería genial llevar a tu mejor amiga a un viaje de ensueño o regalarle un coche, pero eso no es necesario para hacerla feliz. En realidad la clave está en los pequeños detalles. En una pulsera, una moneda, una marca, un gesto o un post-it.  Creo que son estos los que mueven el mundo, quizá las cosas grandes llaman más la atención, pero son las pequeñas las que hacen la diferencia. 
Así que mi plan para sentirme mejor tiene tres partes: hacer una cosa para hacerse feliz a uno mismo, hacer otra cosa para hacer feliz a alguien que conozcas y hacer otra cosa para hacer feliz a un desconocido. Quizá parece que están ordenados de más a menos fácil. Pero, no es raro que sea justo al revés.
Sé que parece una tontería o la típica cosa sacada de un manual de autoayuda, pero a mí me suele funcionar.

domingo, 12 de febrero de 2012

White Lies...

No me gusta mentir incluso cuando tengo que hacerlo. Pienso que se me nota si miento y siempre me han pillado cuando lo he hecho. Porque reconozcámoslo, a veces, hay que mentir. Mentir por amor, por amistad, por deseo, por supervivencia, por ser seres sociales, por vicio... Mentir a fin de cuentas. 
Es algo inevitable tener que contar esas pequeñas mentiras, "white lies" las llaman los ingleses. Son "white" porque no tienen maldad ninguna. Hay veces que las mentiras ¿piadosas? te merecen la pena, sales del paso de una situación determinada, la cosa no tiene mayor transcendencia y ya está.
Pero otras veces, las mentiras te dejan un come-come por dentro en el que al final gastas más energías que si hubieras dicho la verdad o simplemente no hubieras dicho nada. Porque a veces estas mentiras necesitan un seguimiento, si bajas la guardia se te ve el plumero y reconozcámoslo ¿a quién le gusta que se le vea el plumero? A mí no. 
Odio esas mentiras, las blancas y las negras. No me gusta mentir porque quiero ser yo misma y no me avergüenzo de como soy así que no creo que tenga que ocultar nada. Esas mentiras piadosas cada vez están más a mi alrededor y, no es por echar balones fuera, pero el entorno me obliga. 
Los rumores y comentarios hacen que tenga que crear un escudo protector a base de mentiras piadosas para protegerme de ellos y proteger a los de mi alrededor. Así que he tenido que posicionarme y recubrirme de esas pequeñas mentiras para poder ser feliz. Y he de decir que no me importa, que por ahora no me importa decirlas ni publicarlo. 
La mayoría de mentiras piadosas que he dicho en mi vida han sido por un tema "social", soy así de hipócrita, que le vamos a hacer...

miércoles, 8 de febrero de 2012

Momentos inolvidables

Hay momentos que no tienen explicación, esos momentos que se quedan dentro de uno y que permanecen en el recuerdo. Una simple mirada entre iguales, el simple cruce en una carretera o esos cinco minutos que te regalan vida. Esos momentos dicen mucho.
Esos instantes los guardamos celosamente dentro de nosotros.Y los revivimos cuando los necesitamos. En esos momentos de soledad, de quietud dentro de nosotros, o simplemente cuando deseas tener un recuerdo agradable, volvemos sobre ellos. ¿Quién no ha recordado un abrazo o un momento triste?
Hay momentos que se quedan grabados a fuego en nuestro interior. No siempre son recuerdos buenos. Hay muchos momentos que nos gustaría borrar, pero que desgraciadamente son inolvidables también.  Podemos pasar por momentos duros, pero la fuerza del cariño, de nuestra ternura de seres humanos, sobrepasan cualquier mal momento vivido. Si nos paramos a pensar, es en esos momentos de debilidad y tristeza cuando el cariño toma su forma más definida. Cuando los abrazos y los gestos se suceden y no podemos evitar ser más "personas" que nunca.  Yo también he tenido que pasar por esos momentos. No se porqué anoche comencé a recordarlos. Es bueno recordar ese sentimiento y no sentir ganas de llorar sino de seguir adelante y sentirte reconfortado. 
Y es en esos momentos, cuando deseas estar a su lado, cuando regresa a ti cada instante, cada mirada, cada gesto, cada beso, cada caricia vivida cuando te das cuenta de que es bueno recordar.
Hay instantes, segundos y milésimas dignos de ser recordados. ¿Cuánto dura un abrazo? ¿Y una sonrisa? Son esos los que cuentan. Los que nos hacen seguir adelante, nos regalan energía, nos liberan de la tensión o nos hacen no ser capaces de manejar lo que sentimos. Los instantes que nos "descolocan" son los que dejan huella.
Por esos instantes... para que perduren en la memoria...

"Sometimes, it's not the person you miss. It's the feeling you had when you were with them"

lunes, 6 de febrero de 2012

I'd like to know why I miss ya so much...

Echar de menos
es sentir el alma disolviéndose en el aire.
Es abrir los ojos y de golpe no ver nada.
Estirar las manos hasta el cielo y no tocar.

Echar de menos
es quemarse la razón con los recuerdos.
sonreír de pronto sin tener ningún motivo
o llorar como una niña en el silencio.

Morir un poco cada día, y sin embargo
seguir viviendo, alimentándose del tiempo.
Es no encontrar hogar en ningún sitio.

Echar de menos
es coger con la ilusión cientos de aviones.
Saber que se te espera en mil lugares.
Querer vivir, tal vez, doscientas vidas.
Echar de menos
es despertarse, y no querer abrir los ojos.
Es guardar vuestras voces bajo llave.
Es mirar hacia atrás, y estar tan cerca…
que me duele de pronto acostumbrarme.

-No saber dónde vais, qué estáis haciendo…-
Es dudar que nadie pueda ya entenderme.
Pasar horas mirando la bandera
de un tiempo que hace poco
fue tan nuestro,
tan nuestro que al final, echar de menos…


                                                                …es seguir caminando sin vosotros
                                                                como un tren entre la niebla
                                                                cuando todo el mundo duerme.

domingo, 5 de febrero de 2012

Qué bonito!

Prefiero seguir presente...


Hay que seguir adelante,
a volver a remangarse,
Y a tirar como se puede…
Nadie me enseño el camino
entre tanto desatino
he acertado algunas veces
nada tengo preparado
tan desastre en el pasado
no me salvo en el presente…
Nunca se me dio bien remontar
cuando sale todo mal
hasta el más débil… obligado a hacerse fuerte

Prefiero caer luchando siendo valiente,
ya supe que aunque se gane no es suficiente,
no se puede ser feliz cuando a tu lado lloran,
a veces toca sufrir… no entiendo a mi persona.

Prefiero bailar con ganas aunque no sepa…
Los hilos del corazón mueven mi marioneta,
No quiero ni puedo ser aquello que no soy
,
Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

No se conceden milagros
Y si existen son muy caros
Anestesia para el alma 

Necesito que me digas…
Aunque sea de mentira
Que es verdad que no se acaba
A la calle del olvido
Me he mudado y ahora vivo no me sale…
Las palabras…
El futuro dime donde esta
que me invita a respirar y le hago un guiño
A este presente que no avanza.

Prefiero caer luchando siendo valiente,
Ya supe que aunque se gane no es suficiente,
No se puede ser feliz cuando a tu lado lloran,
A veces toca sufrir… no entiendo a mi persona.

Prefiero bailar con ganas aunque no sepa…
Los hilos del corazón mueven mi marioneta,
No quiero ni puedo ser aquello que no soy,
Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

Prefiero decidir…
Prefiero despertar…
Con ganas de seguir…
Prefiero estar presente.
 
Prefiero bailar con ganas aunque no sepa…
Los hilos del corazón mueven mi marioneta,
No quiero ni puedo ser aquello que no soy,
Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

Secretos a voces...

Tengo claro, clarísimo, que no era nuestro momento, y no sé si volveremos a tener alguno, pero desde luego, las circunstancias de un pasado, lejano pero doloroso, han pesado más que todo lo que pudiese haber en un presente. Eran tan fuertes, que arrastraban tras de si cualquier posibilidad por pequeña o enorme que fuese de que todo saliese a flote. Si hubiese sido nuestro momento, hubiésemos sido tan fuertes, que nos hubiésemos convertido en invencibles.

Volver a lo de antes sería una locura, pero es que estar así, también lo es. Sé que es bueno un margen de tiempo, que si las cosas se queman es necesario que vuelvan a oxigenarse, a coger fuerzas y que en ese periodo, las bases o se asienten o se rompan definitivamente. Y de la misma manera, sería una completa y absurda locura, afirmar que ya no es nadie en mi vida... Claro que no he sido capaz de mantenerme al margen, de no hacer nada... no puedo, me consume su ausencia y me descolocan los rumores que hay alrededor.

Ha vuelto a coger uno de esos disfraces que tanto le gustan y que en los últimos meses, eran sus mejores aliados. Sonríe, vive, disfruta... pero su cara no me transmite sinceridad. Su sonrisa no es limpia, y lo sé, porque he conocido muchas de esas, son transparentes al 100%, van unidas a la viveza de sus ojos, son como un pack... su cara se ilumina, por eso sé que las de ahora no son más que un mero reflejo de lo que quiere aparentar. No veo el brillo en sus ojos, ni la ausencia de necesitar gritarle nada al mundo, solamente grita cuando necesita escapar de ese maldito círculo en el que se autoencierra, y ahora grita, y demasiado... Y aunque no quiero oirlo, esas voces llegan a donde yo estoy. Se que no está bien (... yo tampoco) y que lo que ha escondido estos meses es sólo otra de las máscaras que se han forjado en los últimos años. 
Nunca he sabido como explicarlo, y es que no necesito que una mirada sea mutua para saber como está... creo que esto ya lo he contado alguna vez, pero continúa pasándome... Es como si tuviese un sexto o séptimo sentido y algo me lleve a pensar, percibir que no está como aparenta. Sí, le he observado, cada día lo hago, no puedo evitarlo, a pesar de que soy consciente, de que así es imposible que el tiempo actúe y cure, pero necesito tener cada día mi dosis de, al menos, saber que "está bien" y no sentir la responsabilidad que me oprime ahora mismo.
En estos meses he pensado mucho en ese "tiempo". Ahora mismo, me está viniendo bien a pesar de lo que se pueda deducir. También me ha hecho darme cuenta de que soy una estupenda actriz. He conseguido actuar a la perfección, casi nadie se ha dado cuenta, de que me ha fracturado el alma su actitud. Que ésto ha hecho que algunos de los que consideraba mis amigos me traicionen para ganar "puntos". Aún así, no me he quitado la sonrisa... he actuado.
Últimamente, soy una buena actriz de reparto. Puedo esconder lo que siento y que nadie lo note. Puedo reprimir un abrazo, esquivar una mirada o dejar que mi mano huya sólo para que no lo descubran. Sí, me importa lo que piensen los demás. Me preocupa que me etiqueten, que me vean débil o que sepan que lo que se ve es una capa más para protegerme y esconderme cuando estoy asustada.
Me gustaría dejar de actuar por un minuto. Haber hecho lo que sentía. Poder abrazar sin miedo. Hablar sin vergüenza. Dejarme querer un poquito. Me hubiera encantado poder pedir ayer un abrazo, infinito y cargado de sentimiento. Pero no pude; como siempre, huí. Ahora es mi secreto a voces. No me gusta el teatro ni quiero ser actriz.

viernes, 3 de febrero de 2012

Soy de esas que tienen tres vidas; la suya, la que se inventan los demás y la que su madre cree que tiene. De las que cuando tienen un día estresado lo pagan con la persona equivocada o se encierran en sí mismas. De las que a veces se sienten mejor estando solas, aunque echen de menos a los suyos. De las que no dicen que necesitan un abrazo. De las que lloran con películas románticas y no lo confiesan. De las que ocultan sus lágrimas los viernes por la noche. De las que van con el miedo a fallar pero aún así se entregaran al máximo. De las que escriben su nombre en los cristales empañados para luego borrarlos. De esas que se pueden escribir tres siglas con permanente en la muñeca. De las que se quedan hasta las tantas para hablar con alguien importante. De las que tienen expectativas. De las que no se entienden ni ellas pero saben lo que quieren. (que esa persona que las entiende esté siempre).  De las que prefieren discutir si saben que luego habrá reconciliación. De las que son capaces de sacarte una sonrisa en tus peores días. De las que les entra la risa tonta en momentos serios (o en medio de una clase). De las que les encanta quedarse hablando con las amigas toda la tarde, y la noche y un finde entero. De las que buscan magia en las palabras. De las que la música les transporta. De las que encuentran algo bueno en cualquier persona. De las que eso de disimular no se les da muy bien. De las que pasan toda la vida comprando ropa sabiendo que los mejores momentos se viven sin ella. De las que se quedan mirando al cielo en un mirador pensando en el por qué de las cosas. De las que son difíciles de aguantar. De las que lloran conduciendo o sonríen en un tren. De las que desaparecen cuando están de viaje y vuelven cargadas de regalos. De las indecisas que se dejan llevar. De las que tropiezan mil veces con la misma piedra pero siempre se levantan. De las que lo que diga la gente no les importa (mientras respeten a sus amigso). De las que les sobra personalidad y les falta otras tantas veces. De las que dicen la verdad, de las que se mojan. De las soñadoras. De las realistas. De las pesimistas. De las que se ilusionan con una imagen. De las egoístas que quieren a algunas personas siempre, en todo momento.  -Así soy yo-

jueves, 2 de febrero de 2012

10 reasons to smile

Some people need 10 or more reasons to smile... I only need to remember who sent me this picture and how many people are worried about my happiness. Thanks to you!:) 

miércoles, 1 de febrero de 2012