miércoles, 29 de febrero de 2012

Way out

La vida se encarga de demostrarnos la belleza de una rosa y la dureza de su espina,lo bonito de el sol y el daño de la tormenta. Esto se debe a que todas las personas han de tener dos caras,dos maneras de ser,dos formas de actuar; por que son capaces de darte un beso y mientras darte un golpe,de decirte te quiero y a traición herirte.
He pasado 8 días fuera, alejada de España y de los miles de problemas que eso conlleva. Pero no he conseguido liberarme de algunos de ellos. No entiendo cómo los rumores y las miradas pueden hacer tanto daño ni traspasar distancias de tantos kilómetros.
Siempre me había repetido que no abandonaría. Que dos o tres comentarios malintencionados no me harían huir; pero esta vez ha sido demasiado. Odio que hablen de mi. ¿Por qué tengo que estar en el punto de mira si yo nunca opino de la vida de los demás? 
Estoy cansada de demostrar que lo que hago es de verdad. Que no hay actuación en mi modo de ser y que con eso no quiero obtener nada a cambio. Nunca he hecho nada a nadie malintencionadamente; y mucho menos a alguien que quiero. No creo que haya ningún argumento válido que de derecho a nadie de acusarme de algo que no soy. Si ni me conocen! No han cruzado más de 10 palabras conmigo y ya creen tener derecho a hablar de mi, de mi vida y de mis actuaciones.  Creo que hay demasiada gente que debería mirarse 5 segundos al espejo, antes de creerse digno de hablar de los demás. Y una vez que hayan hecho eso, y si no se ha roto el espejo, que empiecen a hablar con la verdad.
Bueno, aún así, me he visto obligada a tomar muchas decisiones en poco tiempo. He tenido que poner todas mis cosas en orden y buscar hacia donde quiero ir. Sólo he tenido que recordar todas las veces que he visto en estos días ese cartel de "Way out" para darme cuenta de lo que está previsto para mí. Se cuando sobro, molesto o "no pego"; y esta vez, creo que hay que seguir las señales hasta llegar a ese cartel para desaparecer lentamente, igual que desaparecen los vagones en las estaciones. Sin mucho ruido, despacio al principio y rápido después; para que nadie les alcance y sea demasiado tarde cuando quieran darse cuenta de que se han ido.
No es una decisión irrevocable pero sí más que meditada y estudiada. Voy a perder mucho, pero también se que me alegraré al final; porque esto es insoportable en la mayoría de ocasiones y no me veo con fuerzas de seguir remando contracorriente. Creo que cuando uno de los lazos que te sujeta fuerte se rompe, hay una caída al vacío que es inevitable; bueno, pues creo que he vencido mi miedo al vértigo y voy a dejarme caer.

"You can't play on broken strings..."

domingo, 19 de febrero de 2012

Otoño, Octubre

Otoño, octubre sin sol,
hotel impaciente en mi habitación,
no esperes me digo, espera por Dios aligera el paso que nunca llego.

Me olvido te busco y un adiós me encuentro,
escuho tus pasos porque los invento,
creí que creyendo pudría pasar,
pasó si que es cierto, pero sin pasar...
Ah.. Ah...

Y tengo tus pasos perdidos,
la cama revuelta por escalofrios.
La luna no brilla, ingresa en urgencias,
la calle el ruido, no alivia esta pena.
Me quedo lo tuyo y lo mio, me guardo las noches donde nos quisimos.
Se queda en el aire lo que imagine,
te dejo este intento esta última vez.
Oh....

Teléfono mudo, puedes alumbrar,
la triste esperanza de esta oscuridad, alerta constante ya te puedes ir,
que quiero engañarme besarla y dormir.

Mañana de nuevo tendré que empezar,
te echaré de menos sin mirar atrás,
cobarde o valiente ahora que más dá,
no tuvimos suerte, otra vez será...

Y tengo tus pasos perdidos,
la cama revuelta por escalofrios.
La luna no brilla, ingresa en urgencias,
la calle el ruido, no alivia esta pena.
Me quedo lo tuyo y lo mio, me guardo las noches donde nos quisimos.
Se queda en el aire lo que imagine,
te dejo este intento esta última vez.

Y tengo tus pasos perdidos....

A reason...

sábado, 18 de febrero de 2012

La distancia...

Hay algo en este mundo,lo peor que puede haber y que te hace daño...la distancia. ¿Por qué tiene que existir la distancia? Por votar,yo voto por que la distancia no exista. Por elegir,yo elijo no separarnos.
Seamos creativos,imaginarios,motivados...aunque sea por un mínimo instante,¿porque no puede existir el transportador? Si tu estás en Londres, y yo en Madrid por ejemplo, ¿porqué no podemos compartir sonrisas? Todos seríamos más felices, estaríamos más contentos...
Tal vez no tengamos el abrazo, no tengamos la mirada. Tal vez no podremos adueñarnos de una sonrisa, o de un guiño.  Quizás hoy, aunque tanto la necesite, no oiga tu risa. Pues puede que nos separen miles de kilómetros, ríos, mares. Pero hay algo que nadie nos podrá robar, ni siquiera la distancia. Porque hay algo que se siente, se trata de la certeza de tu existencia. Se trata de saber cómo eres, que siempre estarás a mi lado, aunque no me puedas ver. Siempre seguiré siendo capaz de leerte el pensamiento...
Porque la amistad está en cada latido, en cada palabra de aliento.Y es que no me queda más que agradecerte, por cada consuelo, por cada sonrisa que me permites. Agradecerte por tu existencia. A pesar de la lejanía. La amistad es vida, y últimamente estoy llena de vida.
Pero, por mucho que nos hagamos ilusiones, eso no va a pasar, el transportador no existe así que..tengo una nueva y mejor teoría...¿sabes como podemos estar juntos? Tengo una idea:
1.Pon el brazo derecho en tu hombro izquierdo,a continuación haz lo mismo con el otro brazo pero ahora poniéndolo en el hombro derecho,y aprieta muy fuerte,como nunca. Ahí tienes un abrazo enorme, elimínalo de la lista de todos los abrazos que aún te debo... :)



La Amistad, vuela sin alas, abraza aún en la distancia y protege mejor que el escudo .

viernes, 17 de febrero de 2012

Decir...

¿Qué cosas me gustaría haber dicho?
Ufff, muchas, una a veces no sabe si decir las cosas o callarlas…temiendo equivocarme, no saber decirlas o no encontrar el momento ni las palabras adecuadas. “Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento”, decía Voltaire.
Con los años y la experiencia una aprende a expresar lo que siente con gestos y con palabras, y es bonito, porque opino que los sentimientos hay que expresarlos, decirlos…que si no se dicen … parece como si fuesen sólo humo.
Cuando quiero a alguien, necesito decírselo, decirle “te quiero” , entonces el sentimiento parece que se hace más real al compartirlo. Decir un “te quiero” a la persona por la que tienes ese sentimiento es la máxima expresión de complicidad con ella.
Decir un “perdóname” o un “lo siento” cuando es necesario… me parece que es uno de los gestos más honestos que existen. Muchas veces una se debe tragar el orgullo y pedir disculpas a esa persona a la que hemos hecho daño, seguramente sin maldad. Hace años, me costaba horrores hacerlo y recuerdo la vergüenza que pasaba, ahora, imagino que por todas las veces que me equivoco, un "lo siento" es parte de mi vocabulario diario.
Con los años he aprendido el valor de las palabras y lo importante que es saber decirlas, encontrar el momento y las expresiones adecuadas. También he aprendido que hay mucho que callé, muchas personas a quienes pocas veces les dije lo que las quería y cada día me arrepiento más de no haber sido valiente.
Así mismo, como importantes son las palabras, también lo es el “silencio”. Encontrar el equilibrio entre lo que decir y lo que callar … Todo eso forma parte del mismo juego. Como decía Paulo Cohelo “Existe un lenguaje que va más allá de las palabras.” Y es, en ese silencio, donde las miradas y las sonrisas juegan a ser amigas y a expresar aún más que cualquier fonema.
No hace falta decir todo lo que una piensa a borbotones, sin más… ¿para qué? (La palabra una vez hablada, vuela y no regresa). Por supuesto hay cosas que una siempre se guarda sólo para sí, forma parte de nuestro “rinconcito” particular. Cosas que no queremos decir ni compartir con nadie… Y es justo que sea así, porque posiblemente no encontremos palabras con las que expresarlas o bien simplemente son nuestras solamente y así queremos que sigan siendo. Mi "rinconcito" cada día es más pequeño y tiene pocos secretos. Había una ventana pequeña para entrar en él y se han colado por sorpresa para abrir la caja fuerte de los secretos.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Me he despistado en clase sólo para releerlo. Antes no me dio tiempo bien, y no he podido dejar de darle vueltas a todo en mi cabeza, necesitaba analizar cada palabra, cada coma, cada espacio, para sacarle el mayor sentido.
Yo sabía que esto pasaría, lo sabía de sobra. Y no quería darme cuenta, me engañaba como tantas otras veces. Pero yo te entiendo, o quiero pensar que te entiendo. No te echo nada en cara, no te guardo rencor. Ha sido horrible hablar contigo.
No sé qué pensarás ahora, si intento hacer como si no me importase es por hacerte las cosas más sencillas, o por hacérmelas a mí, hacerme antes a la idea de esto. Que no hay marcha atrás y las cosas nunca volverán a ser lo que eran, o eso quiero yo creerme. Porque en cuanto sonrías, ya se lo que ocurrirá: borrón y cuenta nueva y a empezar a sonreir.
Que sepas que yo también te voy a echar de menos, y mucho, ya te estoy echando de menos. 72? Demasiado e inmerecido. Que si hago como que me das igual, no te lo creas, porque si has sido una de las personas más importantes de mi vida eso no va a cambiar en una escasa semana, ni tampoco en muchas, es más, creo que siempre vas a ser importante en mi vida, aunque cambien los sentimientos. Quiero que sepas que nunca fuiste una carga para mí, jamás. Que si alguien lo fue fui yo, que si algún tren se descarriló fue el mío. Que nunca pensé en huir ni en dejar de derribar muros, nunca dije que fuera capaz de escapar. 
Y es injusto, y quiero que se sepa. Que compartas con quien no se lo ha ganado lo que ibas a compartir conmigo. Y me enfado, pataleo y muero de rabia, de saber que esta vez no me toca a mí, que tanto esfuerzo no valió la pena. Que te tendré en mente en la distancia y sufriré la ausencia, que ya se alarga y nunca espera.
Y mientras escribía esto me he prometido no llorar y fíjate, casi podría decirse que ya me he desangrado por dentro.

martes, 14 de febrero de 2012

Thanks for making me sooo happy!

Odiamos reconocerlo, pero no siempre estamos felices. Más que nada, somos seres humanos y todos tenemos nuestros días buenos y malos. Hoy mi semana había empezado de un modo terrible, pero a las 9.00 ya estaba sonriendo. Gracias a mis alumnos/as y a quien ha compartido un super café "reanimador" a las 10.00. 
Últimamente, tengo un pequeño truco para sentirme mejor cuando las cosas no van bien: hacer a la gente feliz. Podría entender que lo consideraseis egoísta, pero al final otra persona consigue algo y yo me siento mejor, así que todos salimos ganando.

No tiene que ser algo realmente impresionante. Sería genial llevar a tu mejor amiga a un viaje de ensueño o regalarle un coche, pero eso no es necesario para hacerla feliz. En realidad la clave está en los pequeños detalles. En una pulsera, una moneda, una marca, un gesto o un post-it.  Creo que son estos los que mueven el mundo, quizá las cosas grandes llaman más la atención, pero son las pequeñas las que hacen la diferencia. 
Así que mi plan para sentirme mejor tiene tres partes: hacer una cosa para hacerse feliz a uno mismo, hacer otra cosa para hacer feliz a alguien que conozcas y hacer otra cosa para hacer feliz a un desconocido. Quizá parece que están ordenados de más a menos fácil. Pero, no es raro que sea justo al revés.
Sé que parece una tontería o la típica cosa sacada de un manual de autoayuda, pero a mí me suele funcionar.

domingo, 12 de febrero de 2012

White Lies...

No me gusta mentir incluso cuando tengo que hacerlo. Pienso que se me nota si miento y siempre me han pillado cuando lo he hecho. Porque reconozcámoslo, a veces, hay que mentir. Mentir por amor, por amistad, por deseo, por supervivencia, por ser seres sociales, por vicio... Mentir a fin de cuentas. 
Es algo inevitable tener que contar esas pequeñas mentiras, "white lies" las llaman los ingleses. Son "white" porque no tienen maldad ninguna. Hay veces que las mentiras ¿piadosas? te merecen la pena, sales del paso de una situación determinada, la cosa no tiene mayor transcendencia y ya está.
Pero otras veces, las mentiras te dejan un come-come por dentro en el que al final gastas más energías que si hubieras dicho la verdad o simplemente no hubieras dicho nada. Porque a veces estas mentiras necesitan un seguimiento, si bajas la guardia se te ve el plumero y reconozcámoslo ¿a quién le gusta que se le vea el plumero? A mí no. 
Odio esas mentiras, las blancas y las negras. No me gusta mentir porque quiero ser yo misma y no me avergüenzo de como soy así que no creo que tenga que ocultar nada. Esas mentiras piadosas cada vez están más a mi alrededor y, no es por echar balones fuera, pero el entorno me obliga. 
Los rumores y comentarios hacen que tenga que crear un escudo protector a base de mentiras piadosas para protegerme de ellos y proteger a los de mi alrededor. Así que he tenido que posicionarme y recubrirme de esas pequeñas mentiras para poder ser feliz. Y he de decir que no me importa, que por ahora no me importa decirlas ni publicarlo. 
La mayoría de mentiras piadosas que he dicho en mi vida han sido por un tema "social", soy así de hipócrita, que le vamos a hacer...

sábado, 11 de febrero de 2012

Never apart...never in head

Por favor. No te vayas. Por favor. No te alejes. Quiero borrar ese mensaje de mi mente y de mi vista. No quiero retener más lágrimas ni sentir que te estoy fallando de nuevo. No quiero esa extraña sensación de echar de menos. No. No lo quiero. Sólo te quiero aquí cerca de mi. Quédate hasta que pase la tormenta. Quédate un ratito más, sólo media hora o cinco minutos. Quédate conmigo y me orientas. Está bien. Nada de sorpresas, nada de desaparecer de mi vida. Vuelve. No me dejes ser solo a medias.  He buscado la manera y la forma de permanecer, en el tiempo y en el espacio. No quiero ser consciente de la "momentaneidad" de esto... no quiero que pase. 
Hoy amanecí con mi peor lado acentuado: quiero ser egoísta y caprichosa. Quiero acaparar todo lo que no tengo de momento, y no, no quiero compartirlo. No quiero compartir mis marcas imborrables, mis post-its, mis virus informáticos ni mis mensajes por telepatía. Quiero ser caprichosa: quiero tener lo que me apetece en cualquier momento, sólo con una llamada o un mensaje. 
Se que no debo ser así y que no es la mejor idea, pero hoy es sábado, y quiero ser yo misma.

Es que... Hoy amanecí con el deseo firme de continuar. Ese deseo de que me da igual el entorno y todo lo demás. No te vayas. 

miércoles, 8 de febrero de 2012

Momentos inolvidables

Hay momentos que no tienen explicación, esos momentos que se quedan dentro de uno y que permanecen en el recuerdo. Una simple mirada entre iguales, el simple cruce en una carretera o esos cinco minutos que te regalan vida. Esos momentos dicen mucho.
Esos instantes los guardamos celosamente dentro de nosotros.Y los revivimos cuando los necesitamos. En esos momentos de soledad, de quietud dentro de nosotros, o simplemente cuando deseas tener un recuerdo agradable, volvemos sobre ellos. ¿Quién no ha recordado un abrazo o un momento triste?
Hay momentos que se quedan grabados a fuego en nuestro interior. No siempre son recuerdos buenos. Hay muchos momentos que nos gustaría borrar, pero que desgraciadamente son inolvidables también.  Podemos pasar por momentos duros, pero la fuerza del cariño, de nuestra ternura de seres humanos, sobrepasan cualquier mal momento vivido. Si nos paramos a pensar, es en esos momentos de debilidad y tristeza cuando el cariño toma su forma más definida. Cuando los abrazos y los gestos se suceden y no podemos evitar ser más "personas" que nunca.  Yo también he tenido que pasar por esos momentos. No se porqué anoche comencé a recordarlos. Es bueno recordar ese sentimiento y no sentir ganas de llorar sino de seguir adelante y sentirte reconfortado. 
Y es en esos momentos, cuando deseas estar a su lado, cuando regresa a ti cada instante, cada mirada, cada gesto, cada beso, cada caricia vivida cuando te das cuenta de que es bueno recordar.
Hay instantes, segundos y milésimas dignos de ser recordados. ¿Cuánto dura un abrazo? ¿Y una sonrisa? Son esos los que cuentan. Los que nos hacen seguir adelante, nos regalan energía, nos liberan de la tensión o nos hacen no ser capaces de manejar lo que sentimos. Los instantes que nos "descolocan" son los que dejan huella.
Por esos instantes... para que perduren en la memoria...

"Sometimes, it's not the person you miss. It's the feeling you had when you were with them"

lunes, 6 de febrero de 2012

I'd like to know why I miss ya so much...

Echar de menos
es sentir el alma disolviéndose en el aire.
Es abrir los ojos y de golpe no ver nada.
Estirar las manos hasta el cielo y no tocar.

Echar de menos
es quemarse la razón con los recuerdos.
sonreír de pronto sin tener ningún motivo
o llorar como una niña en el silencio.

Morir un poco cada día, y sin embargo
seguir viviendo, alimentándose del tiempo.
Es no encontrar hogar en ningún sitio.

Echar de menos
es coger con la ilusión cientos de aviones.
Saber que se te espera en mil lugares.
Querer vivir, tal vez, doscientas vidas.
Echar de menos
es despertarse, y no querer abrir los ojos.
Es guardar vuestras voces bajo llave.
Es mirar hacia atrás, y estar tan cerca…
que me duele de pronto acostumbrarme.

-No saber dónde vais, qué estáis haciendo…-
Es dudar que nadie pueda ya entenderme.
Pasar horas mirando la bandera
de un tiempo que hace poco
fue tan nuestro,
tan nuestro que al final, echar de menos…


                                                                …es seguir caminando sin vosotros
                                                                como un tren entre la niebla
                                                                cuando todo el mundo duerme.

domingo, 5 de febrero de 2012

Qué bonito!

Prefiero seguir presente...


Hay que seguir adelante,
a volver a remangarse,
Y a tirar como se puede…
Nadie me enseño el camino
entre tanto desatino
he acertado algunas veces
nada tengo preparado
tan desastre en el pasado
no me salvo en el presente…
Nunca se me dio bien remontar
cuando sale todo mal
hasta el más débil… obligado a hacerse fuerte

Prefiero caer luchando siendo valiente,
ya supe que aunque se gane no es suficiente,
no se puede ser feliz cuando a tu lado lloran,
a veces toca sufrir… no entiendo a mi persona.

Prefiero bailar con ganas aunque no sepa…
Los hilos del corazón mueven mi marioneta,
No quiero ni puedo ser aquello que no soy
,
Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

No se conceden milagros
Y si existen son muy caros
Anestesia para el alma 

Necesito que me digas…
Aunque sea de mentira
Que es verdad que no se acaba
A la calle del olvido
Me he mudado y ahora vivo no me sale…
Las palabras…
El futuro dime donde esta
que me invita a respirar y le hago un guiño
A este presente que no avanza.

Prefiero caer luchando siendo valiente,
Ya supe que aunque se gane no es suficiente,
No se puede ser feliz cuando a tu lado lloran,
A veces toca sufrir… no entiendo a mi persona.

Prefiero bailar con ganas aunque no sepa…
Los hilos del corazón mueven mi marioneta,
No quiero ni puedo ser aquello que no soy,
Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

Prefiero decidir…
Prefiero despertar…
Con ganas de seguir…
Prefiero estar presente.
 
Prefiero bailar con ganas aunque no sepa…
Los hilos del corazón mueven mi marioneta,
No quiero ni puedo ser aquello que no soy,
Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

Prefiero seguir presente…
Allá por donde voy.

Secretos a voces...

Tengo claro, clarísimo, que no era nuestro momento, y no sé si volveremos a tener alguno, pero desde luego, las circunstancias de un pasado, lejano pero doloroso, han pesado más que todo lo que pudiese haber en un presente. Eran tan fuertes, que arrastraban tras de si cualquier posibilidad por pequeña o enorme que fuese de que todo saliese a flote. Si hubiese sido nuestro momento, hubiésemos sido tan fuertes, que nos hubiésemos convertido en invencibles.

Volver a lo de antes sería una locura, pero es que estar así, también lo es. Sé que es bueno un margen de tiempo, que si las cosas se queman es necesario que vuelvan a oxigenarse, a coger fuerzas y que en ese periodo, las bases o se asienten o se rompan definitivamente. Y de la misma manera, sería una completa y absurda locura, afirmar que ya no es nadie en mi vida... Claro que no he sido capaz de mantenerme al margen, de no hacer nada... no puedo, me consume su ausencia y me descolocan los rumores que hay alrededor.

Ha vuelto a coger uno de esos disfraces que tanto le gustan y que en los últimos meses, eran sus mejores aliados. Sonríe, vive, disfruta... pero su cara no me transmite sinceridad. Su sonrisa no es limpia, y lo sé, porque he conocido muchas de esas, son transparentes al 100%, van unidas a la viveza de sus ojos, son como un pack... su cara se ilumina, por eso sé que las de ahora no son más que un mero reflejo de lo que quiere aparentar. No veo el brillo en sus ojos, ni la ausencia de necesitar gritarle nada al mundo, solamente grita cuando necesita escapar de ese maldito círculo en el que se autoencierra, y ahora grita, y demasiado... Y aunque no quiero oirlo, esas voces llegan a donde yo estoy. Se que no está bien (... yo tampoco) y que lo que ha escondido estos meses es sólo otra de las máscaras que se han forjado en los últimos años. 
Nunca he sabido como explicarlo, y es que no necesito que una mirada sea mutua para saber como está... creo que esto ya lo he contado alguna vez, pero continúa pasándome... Es como si tuviese un sexto o séptimo sentido y algo me lleve a pensar, percibir que no está como aparenta. Sí, le he observado, cada día lo hago, no puedo evitarlo, a pesar de que soy consciente, de que así es imposible que el tiempo actúe y cure, pero necesito tener cada día mi dosis de, al menos, saber que "está bien" y no sentir la responsabilidad que me oprime ahora mismo.
En estos meses he pensado mucho en ese "tiempo". Ahora mismo, me está viniendo bien a pesar de lo que se pueda deducir. También me ha hecho darme cuenta de que soy una estupenda actriz. He conseguido actuar a la perfección, casi nadie se ha dado cuenta, de que me ha fracturado el alma su actitud. Que ésto ha hecho que algunos de los que consideraba mis amigos me traicionen para ganar "puntos". Aún así, no me he quitado la sonrisa... he actuado.
Últimamente, soy una buena actriz de reparto. Puedo esconder lo que siento y que nadie lo note. Puedo reprimir un abrazo, esquivar una mirada o dejar que mi mano huya sólo para que no lo descubran. Sí, me importa lo que piensen los demás. Me preocupa que me etiqueten, que me vean débil o que sepan que lo que se ve es una capa más para protegerme y esconderme cuando estoy asustada.
Me gustaría dejar de actuar por un minuto. Haber hecho lo que sentía. Poder abrazar sin miedo. Hablar sin vergüenza. Dejarme querer un poquito. Me hubiera encantado poder pedir ayer un abrazo, infinito y cargado de sentimiento. Pero no pude; como siempre, huí. Ahora es mi secreto a voces. No me gusta el teatro ni quiero ser actriz.

viernes, 3 de febrero de 2012

Soy de esas que tienen tres vidas; la suya, la que se inventan los demás y la que su madre cree que tiene. De las que cuando tienen un día estresado lo pagan con la persona equivocada o se encierran en sí mismas. De las que a veces se sienten mejor estando solas, aunque echen de menos a los suyos. De las que no dicen que necesitan un abrazo. De las que lloran con películas románticas y no lo confiesan. De las que ocultan sus lágrimas los viernes por la noche. De las que van con el miedo a fallar pero aún así se entregaran al máximo. De las que escriben su nombre en los cristales empañados para luego borrarlos. De esas que se pueden escribir tres siglas con permanente en la muñeca. De las que se quedan hasta las tantas para hablar con alguien importante. De las que tienen expectativas. De las que no se entienden ni ellas pero saben lo que quieren. (que esa persona que las entiende esté siempre).  De las que prefieren discutir si saben que luego habrá reconciliación. De las que son capaces de sacarte una sonrisa en tus peores días. De las que les entra la risa tonta en momentos serios (o en medio de una clase). De las que les encanta quedarse hablando con las amigas toda la tarde, y la noche y un finde entero. De las que buscan magia en las palabras. De las que la música les transporta. De las que encuentran algo bueno en cualquier persona. De las que eso de disimular no se les da muy bien. De las que pasan toda la vida comprando ropa sabiendo que los mejores momentos se viven sin ella. De las que se quedan mirando al cielo en un mirador pensando en el por qué de las cosas. De las que son difíciles de aguantar. De las que lloran conduciendo o sonríen en un tren. De las que desaparecen cuando están de viaje y vuelven cargadas de regalos. De las indecisas que se dejan llevar. De las que tropiezan mil veces con la misma piedra pero siempre se levantan. De las que lo que diga la gente no les importa (mientras respeten a sus amigso). De las que les sobra personalidad y les falta otras tantas veces. De las que dicen la verdad, de las que se mojan. De las soñadoras. De las realistas. De las pesimistas. De las que se ilusionan con una imagen. De las egoístas que quieren a algunas personas siempre, en todo momento.  -Así soy yo-

Tomar decisiones

Es difícil tomar decisiones y aún mas difícil tomar la correcta. A veces te planteas tirar la toalla y olvidarte de todo, centrarte en lo importante y empezar de nuevo, punto y aparte, otra página en blanco. En eso, soy una auténtica experta. Otras veces en cambio te centras en el presente, miras al futuro que puede que llegue y arriesgas. Todo esto depende de la capacidad de las personas, no todo es un quien no arriesga no gana, es una posible caída o un posible deseo cumplido. 
En realidad todos somos un poco cobardes a la hora de dar un cambio, nos da miedo eso de verlo todo desde otro punto, de que algo cambie. Y aunque a veces decidas no decidir… solo te queda esperar lo inesperado, que siempre es lo mas difícil de esperar.
Llega un momento en nuestra vida en la que nos damos cuenta de que ya hemos crecido, que ya no somos unos críos y que es hora de empezar a tomar decisiones.  
Hoy mismo, me han llamado para consultarme 3 cosas de trabajo sobre las que teníamos que decidir y he dudado un minuto. A veces, no siempre aciertas o no siempre estás preparado para asumir las consecuencias de una decisión errónea.
Las decisiones pueden marcar un momento, una persona, una vida, una pareja...incluso algunas decisiones pueden llegar a marcar una personalidad. Es difícil decidir, pero también lo es no decidirse, el miedo está ahí, porque te puedes equivocar, puedes no hacer lo correcto y con ello tirar media vida por la borda y no exagero, por que, si, una decision, por muy insignificante que parezca, por muy intrascendente que sea, se puede convertir en algo que no tenga vuelta atrás.
A lo largo de estos últimos meses, he tomado muchísimas decisiones. De esas que afectan al trabajo, a tu familia, a tu tiempo y también, de esas que afectan y cambian tu personalidad. 
El viernes pasado tomé una decisión, hoy se que fue errónea y ando intentando arreglarlo. Ayer tomé otra, tenía que elegir entre decir cómo me sentía o callarme, aún no se si me equivoqué y tendrá unas consecuencias que no quiero ver.
En breve, tendré que decididir en cuanto a mi futuro laboral, y realmente, no se si estoy preparada (o si quiero) tener que tomar esas decisiones. Después de 25 primaveras, aún me da miedo decidir...

jueves, 2 de febrero de 2012

10 reasons to smile

Some people need 10 or more reasons to smile... I only need to remember who sent me this picture and how many people are worried about my happiness. Thanks to you!:) 

miércoles, 1 de febrero de 2012